Blog

Blog Universidad del Caribe

Las secuelas educativas de la pandemia no son sanitarias

Las secuelas educativas de la pandemia no son sanitarias

 Voces Universitarias | Por Eduardo Suárez*




La desigualdad se modernizó: ahora también es tecnológica

La pandemia no fue un evento de salud pública. Según Adriana Puiggrós, educadora argentina, fue un revulsivo de toda nuestra realidad. Para empezar, es necesario darse cuenta de que el covid-19 no dejó una nueva normalidad porque la situación anterior no tenía nada de natural, aunque haya sido habitual. Vivíamos ya en una sociedad desigual, injusta y violenta, lo que nunca debió considerarse como ordinario. Lo que tenemos ahora es una nueva anormalidad.

Todas las personas, y no sólo los estudiantes, tuvieron que tomar cursos relámpago de tecnologías de información y comunicación sólo para poder seguir con su vida cotidiana. Las obligaciones ciudadanas y todos los servicios tuvieron que ser gestionados por medio de computadoras. Nadie se salvó de esta situación: hasta los adultos mayores tuvieron que adaptarse a lo virtual, bajo el riesgo de una fuerte exclusión y marginación.

Descubrimos no la tecnología educativa, sino a su desigual distribución. No debió haber sido una sorpresa tan brutal. Era previsible: la inequidad se replica. Esto trajo como consecuencia el reclamo de un servicio tan genuino como el de la urbanización básica o el agua potable: el internet gratuito.

Después del aislamiento, ha permanecido la distancia social. Las clases presenciales ahora deben llevarse a cabo con un menor número de asistentes, para evitar los contagios. Esto ha puesto una fuerte presión en el sistema educativo estatal al recrudecer las exigencias para la admisión a la educación superior pública. En esta meritocracia, quienes ya tenían mejores condiciones son favorecidos, mientras que quienes están más necesitados de formación profesional y laboral quedan, otra vez, fuera de la competencia.

Algo inesperado es la incursión masiva de las grandes corporaciones privadas de tecnología de internet y software en los servicios educativos que deben ser ofrecidos por el Estado. La crisis tecnológica ocasionó una fuerte privatización de la educación pública. Nadie sabe cuánto van a pesar estos fuertes intereses en la toma de decisiones sobre la forma de educar a las y los ciudadanos.

La manera de laborar cambió para siempre. El teletrabajo es la nueva realidad. Es claro que tiene ventajas, como la disminución de la necesidad de traslado, pero también fuertes desventajas, como la fusión y confusión de tiempos y espacios, de labor y ocio, en el hogar. El número de horas laborales aumentó, mientras que los lugares para el esparcimiento tuvieron que ceder su importante función a quienes debían trabajar o estudiar.

Quizá lo más positivo fue la labor de la ciencia. Al estudiar la acción del virus, se confirmó que somos una especie sin diferencias significativas entre sus individuos. Este nuevo prestigio de la ciencia puede echar para abajo de una vez por todas los prejuicios, los supremacismos y las discriminaciones.

*Profesor de Tiempo Completo, Depto. Desarrollo Humano, Unicaribe. 

 


Leer más

Unicaribe, un velocísimo tren bala

Unicaribe, un velocísimo tren bala

 


         

Voces Universitarias | Por Eduardo Suárez* 

Tengo la enorme fortuna de pertenecer a esta institución casi desde que era únicamente eso: la intangibilidad formal de un encargo social, un dictamen, una prescripción. No había ninguna instalación, aula, laboratorio, taller u oficina. No estaba un solo ladrillo puesto. Lo que existía era algo cuya enorme potencia era invisible, pero se sentía como una presencia asombrosamente viva. Más de un par de decenas de años después, con la realidad concreta y evidente frente a todos nuestros sentidos, es necesario detenerse a tratar de entender en lo que se ha convertido esa posibilidad: esta realidad imponente. 

Nuestro cerebro funciona de, cuando menos, dos formas distintas. Por un lado, es una herramienta heurística, de análisis y de percepción lineal del tiempo. Por la otra, funciona como un espejo inteligente, holístico e intemporal, cuyo lenguaje es el de los grandes mitos, los relatos trascendentes y los símbolos universales. 

Desde la primera modalidad, es muy fácil expresar con claridad, precisión y concisión la esencia de nuestra institución. La formalidad de la Universidad del Caribe no sólo es una sólida y robusta obra de ingeniería; además es una obra arquitectónica de singular belleza y funcionalidad, una que tiene siempre sus retos y áreas de oportunidad. Cualquier mirada a nuestra planeación estratégica, sistema de gestión de calidad o modelo educativo evidencian de inmediato el fino razonamiento, la extraordinaria disciplina y el dedicado compromiso de los miembros de su organización. 

Sin embargo, a pesar de la indudable utilidad de este punto de vista, en esta ocasión, más cercana a los mitos de creación que a los decretos gubernamentales, prefiero echar mano de la lente mágica de la imaginación, la intuición y la creatividad. 

Les pido, por un momento, que miren a nuestra institución desde la mejor de las perspectivas, desde lo alto del cielo, como lo harían las águilas. Quizá, como yo, podrán ver dos grandes océanos: uno verde, orgánico y diverso, y otro zarco, vítreo y misterioso, surcados ambos por una gran flota de veleros blancos de tres mástiles, con las lonas hinchadas al máximo. O un enorme continente selvático, al borde del mar más transparente del mundo, un territorio por el que corre velozmente un futurista ferrocarril, de vagones blancos y aerodinámicos. 

Supongo que cada uno de los asistentes ha mirado en su espejo interior y ha creado su propia metáfora. Por una razón que bien hago en recordar, la figura que acude siempre a mi imaginación es la de un velocísimo y cómodo tren bala, impecablemente blanco. En su interior se transporta y resguarda lo más importante de nuestra comunidad: su juventud. Desde el cielo, su trayectoria muestra una decisión y un empuje imparables. ¿A dónde se dirige con su importantísimo pasaje y carga?, ¿qué es lo que lo impulsa? 

La dirección es clara: va hacia el futuro, pero sus panorámicos ventanales, limpios y transparentes, muestran que su visión presente es igual de importante que su destino. Si miramos a través de ellos podremos ver en su interior la razón de su ser: miles de personas jóvenes se mueven por todos lados, platican, argumentan, cantan, leen, ríen, tocan el ukulele, reflexionan, escriben y, sobre todo, sueñan. Lo hacen completamente despiertas. Es un prodigioso privilegio poder observarlas. 

¿Qué es lo que impulsa a este poderoso y moderno ferrocarril blanco?, ¿cuál es su carburante? Pudiera pensarse que es el optimismo. Pero no, esta ingenua disposición es un tibio caldillo para el alma. A veces ni nutre, ni llena el vientre. Hubo momentos durante la pandemia en que mostrar optimismo hubiera resultado en una actitud no sólo irresponsable, sino además francamente zafia. 

No: el combustible de este tren es algo mucho más poderoso. Es algo capaz de arder en la atmósfera más enrarecida, de iluminar en la oscuridad más densa y de calentar en el frío más paralizador. A este vigoroso tren lo mueve la esperanza. 

La esperanza no es un concepto fácil ni univalente, ni en su significado ni en su influencia. Tanto Friedrich Nietzsche como Albert Camus, por citar a dos importantes filósofos, la rechazaban como una actitud irracional. Ambos, es necesario y triste recordar, tuvieron vidas atormentadas y llenas de angustia. Este tipo de claridad no alumbra, no sirve de faro pedagógico.

Es innegable que la esperanza siempre ha desempeñado un papel imprescindible en la motivación humana, tanto en lo material como en lo político y lo espiritual. Para comenzar, es quizá el único antídoto contra el desaliento, el desánimo y la desolación. Puede sostener, como ninguna otra virtud, a la capacidad de agencia humana frente a lo que se presenta como insuperable. 

La esperanza no sólo contiene componentes cognitivos, ya que requiere de buena información acerca de la posibilidad de ocurrencia de ciertos eventos, sino además incluye elementos conativos, de deseo y aspiración. Quien tiene esperanza desea intensamente algo de suma importancia y conoce a cabalidad la enorme dificultad para conseguirlo. No se detiene por los obstáculos; muy al contrario, los aprovecha como acicates o escalones. La esperanza es el más firme y seguro puente entre la acción presente y el futuro anhelado.

El día de hoy tengo la honrosa distinción de representar a nuestra Universidad del Caribe para agradecer a nuestros queridos compañeros, objeto de este reconocimiento, por su insustituible aporte a nuestro combustible más fundamental: nuestra esperanza. 

Ellas y ellos nos han enseñado que nuestra institución no es un ente que promueva o requiera de transformación, sino que encarna, en sus personas, y objetiva, en sus instalaciones, a la transformación misma, la que nos exige nuestra sociedad. También ellas y ellos nos han dado una lección de capital trascendencia: a este tren es ineludible cambiarle de motores, y hasta de ruedas, siempre en pleno movimiento. 

La pandemia del covid, con sus dificilísimos retos, nos obligó a sustituir repetidamente todos los motores y todas las ruedas. Esto nos hizo dar fuertes tumbos y sentir grandes sacudones, pero también evidenció el valor incalculable de las esperanzadoras aportaciones de todos ustedes. La Universidad del Caribe jamás se detuvo, ni cambió de rumbo; ni siquiera alteró significativamente su velocidad. Muchas, muchísimas gracias.

*Profesor de Desarrollo Humano 

Leer más

Empleo turístico: ¿la gran renuncia o reestructuración del mercado laboral? Parte I


Voces Universitarias | Por Pedro Moncada*

La alta demanda turística presente en la temporada de verano actual a nivel global, era previsible después de la pandemia por el efecto postergación que siempre aparece cuando se presenta una situación catastrófica que afecta a una zona emisora o a un destino turístico. Lo que ningún pronóstico advirtió era que, en una industria como la aviación civil, en la que hace pocos años la puntualidad era uno de sus ejes de competitividad, se generarían los problemas operacionales y los altos porcentajes de demoras y cancelaciones históricos en los principales aeropuertos en Norteamérica y Europa. El origen causal más señalado de la problemática es la falta de personal y las inconformidades de quienes sí están laborando. Llegando en casos puntuales a huelgas y la limitación de las operaciones al no poder garantizar la operación de grandes flujos de pasajeros, situación que en otros años era normal. En el AICM los incidentes presentados han sido atribuidos a los problemas estructurales y de saturación presentes desde antes de la pandemia. Pero los aeropuertos son sólo la punta del iceberg, la crisis de falta de colaboradores se presenta en todos los subsectores turísticos en diferentes destinos alrededor del mundo y el Caribe Mexicano no es la excepción.

El turismo, al estar en el sector servicios, es por definición intensivo en mano de obra y una gran proporción de esa mano de obra requerida es de baja o mínima calificación; salvo los puestos directivos y algunos especializados, para la gran masa laboral con una educación básica, media o técnica es suficiente más las competencias operativas del puesto que se adquieren con capacitación de corto plazo, fuera o dentro del lugar de trabajo. La competencia más difícil de alcanzar son los idiomas que en un mediano plazo se logran a niveles de eficiencia técnica operacional. Las características descritas generan que, en promedio, los beneficios y sueldos no sean los mejores; en los países desarrollados el promedio salarial en los sectores turísticos está entre los más bajos, en cambio en México llegan a estar un 30% más alto de la media nacional; es decir, la calidad del empleo cambia según el mercado laboral de cada país. Pero, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, los empleos en turismo son las principales oportunidades para la mayoría de las y los migrantes, tanto internacionales como internos, como es el caso de Quintana Roo.   

Por esas características de crear mucho empleo de baja calificación, es que el turismo se ha visto con mucha frecuencia como una alternativa viable al buscar opciones de desarrollo en diversos países y regiones. Recordemos que hace 60 años ante la obsolescencia de la industria henequenera y la debacle socioeconómica correspondiente, esa fue una de las razones para seleccionar la ubicación y hacer el proyecto Cancún con los objetivos principales de generar empleos y desarrollo regional, más el de generar divisas.

La pandemia del Covid 19, obligó a cada persona a hacer una reflexión existencial profunda, y ha tenido dos efectos en turismo: uno, el aumentar la demanda con la realización de esos viajes tanto tiempo pensados y postergados; por el otro lado, desde el enfoque de la oferta, la oportunidad de hacer un análisis a fondo del trabajo en su vida, añadiendo el último capítulo a la discusión descrita por Lipovetsky en su celebrado ensayo: El Crepúsculo del Deber, donde aborda la ética laboral en un mundo posmoderno en que el individualismo hace removerse las viejas éticas religiosas o políticas sobre el trabajo en la vida de las personas.

*Investigador del Depto. Turismo Sustentable, Gastronomía y Hotelería, Unicaribe.
Leer más

Otra forma de aprender inglés

Otra forma de aprender inglés



Voces UniversitariasPor Elvira Acuña y Magdalena Ávila*


La Universidad del Caribe cuenta con un centro de auto-acceso para el aprendizaje y práctica del inglés, mejor conocido como SAC (Self-Access Center) por la comunidad universitaria. ¿Pero qué es un centro de auto-acceso?

Uno de los primeros centros de auto-acceso fue el del de la Universidad de Nancy en Francia, creado en 1974, con dos objetivos: formar al estudiante en  la lengua meta y el aprendizaje auto dirigido.  Debido a su éxito pronto surgieron proyectos similares en Europa, Asia y América Latina.

Los centros de auto-acceso aparecen en México a principios de los años noventa. Gracias al esfuerzo conjunto del Consejo Británico y la SEP muchas universidades de gobierno cuentan con estos centros.

Los centros de auto-acceso abrevan de dos fuentes, las nuevas tecnologías y la pedagogía más avanzada en el aprendizaje del inglés que considera al estudiante como un ser con características y necesidades individuales al que permite, aprender a su propio ritmo, siguiendo sus propios intereses, necesidades y su estilo personal de aprendizaje; es decir, con autonomía, característica difícil de fomentar en un salón de clases.

Los centros de auto-acceso, no son sólo un espacio físico sino un sistema de aprendizaje de idiomas. Un centro de auto-acceso exitoso requiere: innovación pedagógica y tecnológica; instalaciones y materiales adecuados; formación y desarrollo del personal y los usuarios;  sensibilidad  a las necesidades  culturales de los usuarios,  y el mayor reto: la promoción de la autonomía del aprendizaje

El SAC está abierto a la comunidad universitaria de 7:00 a las 21:00 horas, es atendido por maestros de inglés que orientan a los usuarios sobre recursos disponibles, dando conversación, asesorías y resolviendo sus dudas sobre temas del inglés,  además de ser centro de exámenes de certificaciones como el IELTS (International English Language Testing System) y el APTIS aceptado para el CENNI (Certificación Nacional de Nivel Idioma), avalado por la SEP.

Los SAC suelen ser como las bibliotecas, centros silenciosos; pero el nuestro, es un SAC ruidoso que se caracteriza por operar como un centro social, esto es un centro de reunión donde estudiantes de distintas carreras y nivele de inglés se encuentran no sólo para practicar inglés sino también para convivir y socializar. Todo esto en consonancia con la teoría de Lave and Wenger (1991), sobre la comunidad de practica (COP, Community of Practice).

Esta modalidad de operar el centro de auto-acceso, sello distintivo de nuestro SAC, ha resultado tan exitosa que otras universidades tales como la universidad japonesa Kanda University of International Studies ha replicado nuestro modelo del centro de auto-acceso como un centro social.

*Profesoras de Inglés, Departamento de Idiomas, Universidad del Caribe.

Leer más

Centro de Auto-acceso para el aprendizaje de idiomas extranjeros en la Unicaribe

Centro de Auto-acceso para el aprendizaje de idiomas extranjeros en la Unicaribe


 

Voces universitarias | Por Mtra. Elvira Acuña González y Dra. Magdalena Avila Pardo*


Antecedentes de los Centros de Autoacceso

Los centros de auto-acceso aparecen en México a principios de los años noventa y desde entonces, se han instalado en muchas universidades gubernamentales. Un centro de auto-acceso exitoso debe tomar en cuenta: 1) el manejo de la innovación, 2) las instalaciones adecuadas, 3) la formación y el desarrollo del personal y del usuario, 4) la consideración de las fortalezas culturales de los usuarios, 5) la existencia de materiales adecuados, y 6) -lo que constituye el mayor reto- la promoción de la autonomía del aprendizaje en vinculación con el salón de clases.

Los centros de auto-acceso son descendientes de los laboratorios de lenguas de los años 60s pedagógicamente sustentados en el conductismo; pero como los entendemos en la actualidad, aparecen con el Enfoque Comunicativo que fue revolucionario en la enseñanza del inglés.

Los centros de auto-acceso abrevan de dos fuentes, las nuevas tecnologías y la pedagogía del Enfoque Comunicativo por su visión del estudiante como una persona con características y necesidades individuales al que permite, aprender a su propio ritmo, siguiendo sus propios intereses y necesidades y su estilo personal de aprendizaje, es decir con autonomía; característica difícil de fomentar en un salón de clases.

Uno de los primeros centros de auto-acceso fue el del Centro de Investigación y Aplicaciones Pedagógicas de Lenguas (CRAPEL) de la Universidad de Nancy en Francia, creado en 1974, para el autoaprendizaje de idiomas auspiciado por el Consejo de Europa. Sus dos objetivos principales eran: formar al estudiante 1) en la lengua meta y 2) en el aprendizaje auto dirigido. Debido a su éxito fueron surgiendo proyectos similares en Europa, Asia y América Latina.

En México, en los años 90s, mediante un convenio entre el Consejo Británico y la SEP se fundaron centros de auto-acceso en diversas universidades de gobierno. El Consejo Británico capacitaba a los maestros de inglés y la universidad se hacía cargo de las instalaciones necesarias.

Los especialistas definen los centros de auto-acceso, no como espacios físicos sino como un sistema de aprendizaje de idiomas que involucra diversos elementos tales como: recursos materiales, administración, sistema de control y apoyo, tutoría, retroalimentación y desarrollo y adaptación de materiales.


Los servicios del SAC de la Universidad del Caribe.

El SAC está abierto de 7 de la mañana a 9 de la noche y para proveer estos servicios los maestros deben tomar turnos. Los 11 maestros de tiempo completo además de impartir clases están a cargo de supervisar el SAC, orientar a los usuarios sobre recursos disponibles, dar conversación, dar asesorías y resolver sus dudas sobre temas del inglés.

Servicios disponibles en el SAC:

  • Audio, PCs con audífonos donde se encuentran los podcasts –pero más generalmente actividades multimedia que involucran el audio y lo visual.
  • Video donde pueden ver películas y documentales del acervo del SAC u otros materiales en línea.
  • Cómputo, con programas específicos de inglés o para acceso a internet.
  • Escritura, los estudiantes pueden pedir apoyo para sus tareas escritas.
  • Lectura de libros graduados para el aprendizaje y para hablantes nativos (revistas y otros materiales. Existe préstamo a domicilio.
  • Otros materiales de aprendizaje para diferentes propósitos específicos y habilidades de la lengua.
  • Asesorías ocasionales o sistemáticas.
  • Elaboración y adaptación de materiales diversos.
  • Juegos tanto comprados como elaborados por los maestros, estudiantes y el personal auxiliar.
  • Conversaciones.
  • Certificaciones de inglés tales como el IELTS (International English Language Testing System) y el APTIS aceptado para el CENNI (Certificación de Nivel Nacional de Idioma).

El SAC de la Universidad del Caribe es único y vanguardista

Los SACs suelen ser como las bibliotecas centros silenciosos pero el nuestro es un SAC ruidoso que se caracteriza por operar como un centro social, esto es un centro de reunión donde estudiantes de distintas carreras y nivele de inglés se encuentran no sólo para practicar inglés sino también para convivir y socializar. Todo esto en consonancia con la teoría de Lave and Wenger (1991) sobre la comunidad de practica (COP, Community of Practice).

Esta modalidad, sello distintivo de nuestro SAC, ha resultado tan exitosa que otros centros de auto-acceso, por ejemplo, la Universidad Veracruzana y Kanda University of International Studies en Japón han replicado nuestra visión del centro de auto-acceso como un centro social.

*Profesoras de Inglés de la Universidad del Caribe
Leer más

Colaboración, clave pedagógica

Colaboración, clave pedagógica




Voces UniversitariasPor Eduardo Suárez*


Ni individuos, ni jefes… Equipos

El teletrabajo cambió para siempre la forma de educar. El trabajo por medio de computadoras y redes dejó muy claro que la información, el conocimiento y las soluciones no dependen ya de individuos ni de jefes, sino de equipos de trabajo flexibles y bien integrados.
La razón es muy sencilla de entender: la crisis educativa exigió que el profesorado estuviera cercanamente alineado en sus objetivos para tomar decisiones casi inmediatas frente a problemas nuevos, complejos y de gran urgencia. Vimos surgir una enorme cantidad de equipos informales en todas las instituciones educativas.

Los equipos docentes han existido desde siempre en las escuelas. Pero desde siempre se conocen sus limitaciones. En lugar de ser flexibles y espontáneos, lo normal es que se den un frentazo contra la estructura rígida y frecuentemente autoritaria de las organizaciones educativas.

Cuando esto ocurre, los integrantes de un equipo de trabajo se sienten inciertos y requieren verificar todas sus decisiones con su jefe, el que a su vez también debe recurrir al suyo para estar seguro. Como nadie desea arriesgarse en estas circunstancias a opinar de una forma auténtica y diferente, se desarrolla un pensamiento uniforme, cauteloso y plano. Así, el osado caballo de cuarto de milla que es la conciencia fluida de un equipo bien integrado se convierte en un tímido y burocrático borrico.

Obligados por la pandemia a trabajar desde la tecnología de las redes y las plataformas digitales para resolver la necesidad inaplazable de seguir frente a sus grupos, las y los docentes experimentaron en carne propia el empoderamiento, autonomía y flexibilidad posibles por el universo digital. En lugar de concentrarse en los jefes y sus cotos de poder, se enfocaron en la colaboración horizontal para la toma efectiva de decisiones. Tuvieron grandes éxitos.

¿Qué es lo que debemos hacer para no perder este aprendizaje tan afortunado hecho por las profesoras y los profesores?

Las instituciones deben promover la formación de estos equipos de colaboración, los que no deben ser parte de la estructura formal. Deben contar con un líder, porque donde todos los miembros son igualmente responsables, nadie en realidad lo es. En ellos se debe garantizar la confianza, además de un propósito claro y transparente. Lo más importante: deben tener autoridad para tomar las decisiones sustantivas que afecten el cumplimiento de su propósito. Todos estos equipos de colaboración deben estar conectados como los nodos de una red viva y tener esa plasticidad: la de poder evolucionar para adaptarse a sus nuevas tareas.

Si las y los docentes podemos organizarnos así, podremos ser un modelo efectivo para las nuevas formas de trabajar de nuestro estudiantado.

*Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje, Universidad del Caribe

Leer más

Macrodatos, el mundo en nuestras manos

Macrodatos, el mundo en nuestras manos

 


Voces Universitarias | Por José Enrique Álvarez Estrada *

Todos los mexicanos hemos oído más de una vez que “estamos sentados sobre una mina de oro”. Si no es el petróleo, es el uranio; cuando no, el litio... ¡hasta los jitomates y los aguacates, nos han dicho!

Pero la verdad es otra. En la Era de la Información, no son las materias primas lo que más vale. Son los datos. Y más específicamente, nuestra capacidad para captarlos, almacenarlos, transmitirlos y procesarlos, hasta convertirlos en información, conocimiento y sabiduría. Con casi el 100% de nuestra población intercomunicada, conectada a la Internet en general y a las redes sociales en particular 24/7 (24 horas al día, 7 días a la semana), la huella de datos que cada mexicano va dejando es sencillamente enorme. Tan gigantesca, que cada vez requerimos de dispositivos con mayor capacidad para almacenarla: allá por los años ochenta del siglo pasado, cuando iniciaban las PCs, hablábamos de kilobytes, y utilizábamos discos flexibles (diskettes); en los noventa, con la llegada de las redes cliente/servidor y sus discos duros escalamos a los megabytes; que rápidamente fueron superados por los gigabytes de la Internet. Ahora, en la Era de la Nube, ya estamos superando los zetabytes, un sorprendente 10Z¹, es decir, un 1 seguido de 22 ceros de bytes de almacenamiento.

¿Por qué? Porque cada minuto se envían alrededor de 100 mil tuits; se hacen 700 mil actualizaciones a Facebook; se envían 11 millones de Whatsapps; se hacen 700 mil búsquedas en Google; se envían 170 millones de correos electrónicos... ¡ah, y 217 nuevos usuarios de telefonía móvil se incorporan a la red! En total, casi mil 900 terabytes extras de datos, hacen crecer la montaña.

Cada visita a una página, cada like dado, cada foto compartida, cada meme reenviado está generando un auténtico rastro de migas como el que los proverbiales Hansel y Gretel dejaban. Pero ahora no para encontrar nuestro camino de vuelta a casa, sino para que los científicos e ingenieros en datos, estos alquimistas del siglo XXI, lo transformen en un perfil personalizado que les permite conocernos mejor que nosotros mismos. Tienen a su alcance un amplio espectro de técnicas, que reciben muchos nombres: analytics o analítica; business intelligence o inteligencia de negocios; big data o macrodatos. Y mi favorita: data mining o minería de datos, la metáfora con la que inicié esta charla: una verdadera montaña de datos, entre los cuáles están ocultos los tesoros de información y conocimiento, para aquellos que conozcan las técnicas de minería adecuadas para cribarlos y darles sentido.

Usada para bien, la minería de datos nos hace mejores estudiantes, al permitirnos comprender mejor nuestro proceso enseñanza/aprendizaje; mejores votantes, al separar el ruido del mensaje y entender en qué consisten las propuestas de partidos y candidatos; mejores ciudadanos, al conocer verdadero estado de los problemas de nuestras metrópolis, y el grado de avance en las soluciones implementadas por las autoridades. Pero también en personas más sanas, más longevas, que tomen decisiones respecto de su salud a partir de valores cuantitativos y tangibles como nuestro pulso y presión arterial (que los smart watches nos proporcionan a costos irrisorios), nuestros ciclos de sueño y vigilia, lo que comemos... en fin, un montón de datos que o bien podemos recopilar, o bien ya se están recopilando automáticamente sin que casi nos demos cuenta.

Eso sí, usada para mal, toda esta información puede fomentar la discriminación, incrementar la apatía o distraer a la ciudadanía, obligarnos a comprar productos que no necesitamos; y hata empoderar al proverbial Gran Hermano del que nos hablaba Orwell en su novela 1984.

Como gustaba decir Ben, el tío de Peter Parker: “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Los macrodatos están poniendo todo esto en nuestras manos. Y en nosotros está convertirlo en bienestar o en una pesadilla.

La Segunda Ley de la Ciencia de Clarke reza: “Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada, es indistinguible de la magia”. Yo soy José Enrique Alvarez Estrada, profesor/investigador de la Universidad del Caribe. Acompáñenme en estas cápsulas, donde desentrañaremos el inmenso poder que los datos ponen en nuestras manos. Convirtámonos juntos en los magos del siglo XXI.

Todos estos tema y más se abordan en la Maestría en Analítica e Inteligencia de Negocios de la Universidad del Caribe, cuyo periodo de ingreso está abierto.  Más información en https://www.unicaribe.mx/posgrados

*Profesor-Investigador de la Maestría en Analítica e Inteligencia de Negocios, Unicaribe.

Leer más

Los nuevos retos escolares. Saber no es suficiente

Los nuevos retos escolares. Saber no es suficiente

 




Voces Universitarias | Por Eduardo Suárez

La educación actual no está preocupada, como lo había estado durante mucho tiempo, con lo que saben las personas. Ahora, no importa tanto lo que sabes, sino el tipo de persona en que te transformas a partir de lo que sabes.

Los estudiantes y las estudiantes actuales ya no necesitan acumular información por medio de la memorización. Esto no quiere decir que entrenar la capacidad de recuperación no sea indispensable.

Lo que el estudiantado sí requiere es guía y acompañamiento para convertirse en aprendices autónomos y automotivados capaces de enfrentar, desde sus propias perspectivas y contextos, los difíciles retos de sus vidas. Necesitan mucho más que información.

Estos seres humanos completos y merecedores de todos sus derechos, las y los estudiantes, son también las futuras y futuros ciudadanos, profesionistas, miembros de comunidades e integrantes de familias. En su presente, y para su futuro, deben aprender a pensar críticamente para resolver problemas complejos, mantener la paz y trasformar conflictos, comunicarse con eficacia y trabajar colaborativamente. Sobre todo, necesitan aprender a dirigir su propia educación.

No se trata de elevar el nivel de exigencia. No es asunto de escoger a los mejores y desechar a las y los demás, sino de educar a todos y todas para construir una sociedad más justa y amable.

¿Qué es lo que pueden hacer las escuelas postpandémicas para lograrlo? No hay recetas; cada caso merece atención particular. Sin embargo, sí es posible proponer seis principios generales que apunten a las y los educadores en la dirección correcta.

En primer lugar, es indispensable establecer ambientes de aprendizaje que empoderen a las y los estudiantes para convertirse en aprendices autónomos. En segundo, ambientes que los entrenen para la colaboración. En tercero, que estos ambientes no estén fraccionados, como si la vida presentase secuencialmente los particulares intereses de las ciencias y las humanidades: es necesario ofrecer clases en las que se integre todo lo que las y los estudiantes saben y pueden hacer. En cuarto, es ineludible abrir las fronteras de la escuela, para ir más allá del salón de clases, hacia el mundo real de la economía, la sociedad, la familia y el autocuidado. En quinto, es indispensable abandonar la visión globalizadora que sólo ve grupos, para poner atención en la individualidad de nuestros y nuestras estudiantes. En sexto y último, lección dura del confinamiento, es ahora obligatorio incorporar la tecnología para mejorar los aprendizajes y no sólo para mantener alejados a los y las estudiantes durante una pandemia.

Ha quedado muy atrás el papel de la maestra o del maestro como experto que trasmite su saber. El profesorado actual debe convertirse en acompañante y asesor académico, en un mentor que estimula a los aprendices a convertirse en la mejor versión de sí mismos.

* Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje, Universidad del Caribe. 

Leer más

Mucho depende de las alas

Mucho depende de las alas


 

Voces Universitarias | Por Dr. Pedro Moncada Jiménez*

Antonio Enriquez Savignac explicaba que para Cancún, al estar alejado y con conectividad terrestre limitada con las grandes ciudades del centro de México, la única manera de tener una entrada logística era el aeropuerto internacional; por ello, junto con la zona hotelera (zona de producción turística) y la ciudad de apoyo constituyeron los tres elementos base del modelo del proyecto Cancún.


La conectividad es clave para el éxito de un destino turístico, por ello es que ocupa un pilar importante en el Índice de Competitividad de Viajes y Turismo (ICVT) del Foro Económico Mundial (FEM), que en uno de sus indicadores mide la calidad de la infraestructura de transporte aéreo tanto para vuelos nacionales como internacionales. En el informe 2019 del ICVT, México ocupó el lugar 19, de 140 economías, con un 4.7 en escala de 7; en el pilar de infraestructura de transporte aéreo tiene 4.0, debajo del 6.6 de Canadá, 5.9 de USA y del 4.5 de Panamá en el continente americano.


Por ello es que la reciente inauguración del AIFA y la perspectiva de que en el mediano plazo se tenga un nuevo aeropuerto en Tulum vienen a apuntalar a los dos aeropuertos con mayor tráfico internacional: CDMX y Cancún, ya que fortalecen sus sistemas aeroportuarios, tal como sucede en los mayores capitales y áreas turísticas del mundo, donde no todos los flujos se concentran en un solo aeropuerto, sino se distribuyen en una red. Así el AIFA apoya a la competitividad turística de México, lo que se reflejara en el próximo reporte del ICVT.


En el ámbito regional, el Aeropuerto de Tulum es bienvenido por diversas razones. 


Primera: porque viene a desahogar al aeropuerto de Cancún, para hacer más adecuado el viaje para los flujos turísticos que van a la Riviera Maya y el centro del estado, dado que se considera que el rango de influencia de un aeropuerto es de una hora de viaje, ya que más allá, acerca al turista a un punto de malestar acumulado por las horas de viaje, más en viajes intercontinentales, malogrando el inicio de su estancia. Así en el mediano y largo plazo la distribución de vuelos entre los aeropuertos de Cancún y Tulum harán más eficiente la llegada de turistas (recordar que en el caso del turista es el cliente quien se acerca al producto, al contrario de otras industrias en que el producto va a donde se encuentra el cliente).


Segunda razón: seguridad, el huracán Wilma demostró la necesidad de tener un aeropuerto alterno cercano para evacuación de emergencia ante un evento catastrófico. 


Tercera: actualmente, el aeropuerto de Cancún, muestra evidentes signos de saturación, lo que lleva a los horarios restringidos para los vuelos privados. Así, el nuevo aeropuerto de Tulum, asociado a la ampliación del de Chetumal, permitirá al Caribe Mexicano tener un sistema aeroportuario integrado que dé cobertura apropiada a sus destinos turísticos ahora y en un futuro. Porque en nuestro país y región mucho depende de las alas de los aviones, es que estos proyectos de infraestructura aérea, en las zonas de mayor demanda, son clave para la competitividad turística de México y de Quintana Roo.


*Profesor-investigador del Depto. Turismo Sustentable, Unicaribe.

Leer más

Porqué es conveniente obtener una certificación de inglés

Porqué es conveniente obtener una certificación de inglés


VOCES UNIVERSITARIAS | Dra. Magdalena Ávila Pardo

En el siglo XXI Es de vital importancia el conocimiento y dominio del inglés, ya que es el idioma internacional de las relaciones económicas, sociales, laborales, tecnológicas y académicas. Por este motivo, el obtener un certificado de inglés avalado por institucionesreconocidas alrededor del mundo es una evidencia sólida y confiable del conocimiento que tienes de dicho idioma.


La Universidad del Caribe gracias a un acuerdo con el Consejo Británico es sede de los exámenes IELTS y APTIS para certificar el dominio del idioma inglés.


IELTS (International English Language TestingSystem) es un examen de inglés para estudiar y trabajar en el extranjero, y es aceptado en 140 países de mundo que incluyen Estados Unidos, Australia, Canadá, y Reino Unido; así como más de 11,000 organizaciones laborales, gubernamentales y académicas.  IELTS evalúa la capacidad de comunicarse en situaciones similares a las que se encontrarán en el extranjero, el resultado se entrega en 13 días naturales después de haber presentado el examen. Además, es el único examen aceptado con fines migratorios.


APTIS es la acreditación formal del nivel de inglés de acuerdo al Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas. En este examen serealiza una valoración práctica y precisa del nivel de inglés en las cuatro competencias lingüísticas (comprensión lectora y auditiva, expresión oral y escrita); está avalado por la SEP con la Certificación Nacional de Nivel de Idioma (CENNI) y tiene cinco años de validez.               

                                      

El obtener una certificación de inglés formal avala las habilidades de comunicación y, por ende, la confianza en uno mismo para relacionarse con personas de otras culturas abriendo la mente a nuevos conocimientos y otras costumbres. Asimismo, es de gran utilidad para tener acceso a oportunidades para estudiar o trabajar en cientos de países, no sólo donde este es el idioma oficial, dependiendo de los intereses y expectativas para la vida futura y profesional de cada persona.


En cuanto a la vida laboral, leer, escribir y entender inglés de forma certificada resaltará en el currículum en comparación con aquellos candidatos que carezcan de este documento. Las grandes empresas y las multinacionales generalmente exigen que sus colaboradores tengan un buen nivel de inglés; así les es más fácil comunicarse con clientes o compañeros de otras nacionalidades. Además, el contar con la certificación puede influir en que se consiga un aumento o un mejor salario. Según un estudio de Hays, multinacional especialista en reclutamiento de alto nivel, una persona que domina el inglés puede ganar alrededor del 15% – 20% más frente a otra que no lo hace.


Por otro lado, las Universidades e instituciones de todo el mundo piden a sus candidatos obtener una certificación de inglés que demuestre que, durante su estadía en ese país y universidad, lograrán comunicarse sin problema y realizar las tareas y evaluaciones de sus clases con éxito. Por eso, este es uno de los primeros requisitos que se debe cumplir antes de comenzar a buscar un título en el extranjero.


Además, para obtener una beca de estudios, ya sea en México o en otro país, el contar con unacertificación de inglés agrega puntos para hacerse acreedor a ese beneficio. Aunque no siempre es un requisito, en general, las solicitudes de becas preguntan si se está certificado en otro idioma. En conclusión, por todo lo antes mencionado podemos decir que una certificación de inglés aporta muchos beneficios y mejores oportunidades para el futuro.


*Profesora de inglés del Departamento de Idiomas de la Universidad del Caribe.

Leer más