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Pricila Sosa y Unicaribe, entre las mejores rectoras y universidades públicas de México

Pricila Sosa y Unicaribe, entre las mejores rectoras y universidades públicas de México

 


Voces Universitarias |  Ing. Celina Izquierdo Sánchez*


La Rectora de la Universidad del Caribe, la Dra. Pricila Sosa Ferreira, en su informe de cuatro años de gestión realizado el pasado 15 de junio, recibió una afirmación a todas luces certera: Una de las mejores rectoras del país y la del Caribe, una de las mejores universidades públicas de México.

Estas frases en boca de autoridades educativas: la Dra. Carmen Enedina Rodríguez Armenta, Directora General de Educación Superior Universitaria de la SEP y de la Mtra. Ana Isabel Vásquez Jiménez, Secretaria de Educación del Estado de Quintana Roo, son claras señales de lo que las personas pueden hacer al frente de las instituciones, -en este caso la Universidad del Caribe-. Esta institución, como otras, con presupuestos bajos en relación a su encargo; con problemáticas diversas propias de una organización de más de 4,000 integrantes y agravadas por el aislamiento social y el COVID.

Escuchar el informe rendido hace que quede claro que nos es la magnitud del reto, sino la convicción de sobreponerse a él y la inteligencia para dirigir, lo que hacen la diferencia. Rendición sobre cada centavo que se utilizó, programas educativos certificados por su calidad en el 100% de las carreras; docentes que hicieron el cambio inmediato de la enseñanza presencial a la virtual, -con la dificultad que implica- y una comunidad de estudiantes que, pese a la adversidad económica, tecnológica, familiar permanecen en los procesos formativos.

Las y los estudiantes de la Unicaribe son millenials nacidos en su mayoría con el siglo, ellos serán quienes relaten cómo fue que una sociedad cruzada por la desigualdad y la pandemia pudo, con un gran esfuerzo, sobrevivir primero, sobreponerse segundo y sobrepasar esta desgracia.

Se están formando en la Unicaribe profesionistas totalmente distintos, no se sientan cuatro años a esperar un título, analizan, desarrollan un espíritu crítico, aprenden a compartir, a trabajar en equipo, aprenden respetarse y ejercen sus derechos. Ellos y ellas rendirán el mejor informe.

*Secretaria de Extensión y Vinculación Universitaria, Universidad del Caribe.
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Lo que llamamos “cotidiano” en otro lugar del mundo

Lo que llamamos “cotidiano” en otro lugar del mundo

 


Voces Universitarias | Mtra. Silvia García Himmelstine*

Saber cómo es el funcionamiento de lo que llamamos “cotidiano” en otro lugar del mundo, nos da una visión completamente diferente de personas, universidades y países. Hay un abismo entre lo que creemos, lo que creemos que sabemos y lo que comprobamos o descartamos como cierto o falso, al escuchar la realidad de viva voz.

Recuerdo cuando entré al programa Collaborative Online International Learning (COIL) hace más o menos cuatro años, me sentía abrumada por tanta información nueva, por la presión de tener que tomar cursos y tratar que cuadrar lo que sabía con lo que estaba recibiendo, esos famosos paradigmas que tenemos que aprender a romper. Cuadrar expectativas con la realidad. Trabajar con otro maestro en algún lugar del mundo y cuadrar nuestras ideas para crear un proyecto que le fuera benéfico a los estudiantes de ambos.

En COIL trabajas como profesor con otro profesor de alguna universidad en otro lugar del mundo en la elaboración de un proyecto en el que se ven involucrados los estudiantes de ambos.

Pero la aventura principal comenzó cuando escuche la palabra “Zoom” por primera vez. Recuerdo mi sorpresa, pues no conocía esa herramienta. Tener que pedir apoyo a mis compañeros de Sistemas para que me permitieran usarla, ya que era de uso restringido. Cuando entré, no sabía qué esperar, ver a mis compañeros de la sesión y conocerlos. Me emocionaba mucho saber que éramos de diferentes lugares del mundo, aprender y compartir de los y con los demás. Nadie me dijo que gracias a esta “aventura” en la que decidí embarcarme estaba aprendiendo a usar herramientas de manera directa e indirecta para una vida en pandemia. Todo conocimiento suma.

El segundo shock fue encontrar pareja de trabajo, me parecía muy complicado encontrar alguien con quien acoplarme para trabajar y como lo expresé muchas veces: encontrar pareja de trabajo en COIL es aún más difícil que encontrar una buena pareja en la vida real, pues se tienen que cubrir características muy claras y se busca que los estudiantes tengan un aprendizaje significativo al vivir la experiencia.

Después de un mar de opciones finalmente encontré con quien trabajar, sin embargo, no era lo que yo esperaba, pues su personalidad era completamente diferente a la mía, aunque académicamente parecíamos entendernos, organizarnos en quien llevaba la batuta de las cosas fue muy complicado, los horarios, la forma de comunicación, aunque era en inglés la manera de expresar las ideas era diferente, lo que se entendía de lo que se hacía era en ocasiones diferente. Los estudiantes no estaban respondiendo como yo esperaba y muchas veces sentí que todo se estaba saliendo de las manos y lo único que pude hacer fue decirle a mis estudiantes: “Ustedes tienen que hacer lo mejor que puedan con lo que tengan, y trabajar con la calidad que ustedes están acostumbrados, y poco a poco sus compañeros del otro país irán respondiendo y si no, pues aparte de la información que están investigando para nuestro proyecto estaremos aprendiendo como trabajan los estudiantes del otro país”.

Al final como era de esperarse algunos de los estudiantes de la otra universidad respondieron y se pudo obtener un producto académico aceptable que reflejaba las diferencias y similitudes de las empresas en Cancún y las de New York. La experiencia fue fuerte y un poco frustrante, pero al mismo tiempo nos proporcionó información y realidades de nuestros compañeros de la Gran Manzana. Se despejaron y afianzaron creencias culturales.

El siguiente semestre seguí mi búsqueda de pareja de trabajo y encontré o me encontró, mejor dicho nos encontramos. La profesora tiene doctorado en educación y tenemos muchas características académicas en común, hemos trabajado de maravilla, he aprendido muchísimo y he adoptado algunas de sus técnicas y tipos a mi vida académica. Ella ha comentado algo parecido sobre mí. Es una persona sumamente ordenada, disciplinada y objetiva. Pudimos guiar a nuestros estudiantes para que puedan aprovechar más el proyecto.

Este viaje comenzó de manera virtual y me ha dado inquietud viajar, por saber más, de comprobar de manera presencial lo que me han comentado. He adquirido conocimiento, experiencia, reconocimiento y sobre todo nuevos amigos.

Participar en COIL me ha permitido como persona y como profesional abrir mis horizontes a través de “convivir” de maneara inicial, virtual con otros profesores y otros estudiantes.

COIL es la oportunidad que tenemos de conocer más de otras culturas y sobre todo y quizá lo más importante: que conozcan la nuestra.

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La entrega mezclada será la nueva normalidad educativa

La entrega mezclada será la nueva normalidad educativa

 


InnovACCIÓN |  Por Eduardo Suárez* 

La pandemia continúa, con sus fuertes restricciones para la actividad educativa. Sin embargo, ya es necesario hacer los primeros balances de la situación. Resulta impactante, si se leen algunos de los artículos especializados en cuestiones educativas, los que hace un año conjeturaban cierres escolares de sólo algunas semanas o, en el peor de los casos, de algunos meses. Todas las predicciones se han quedado cortas. 

Tal es el caso de lo reportado por Marco Fernández, Daniel Hernández, Rosario Nolasco, Roberto de la Rosa y Noemi Herrera, del equipo de la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad, del Tec de Monterrey, en su artículo del 20 de marzo de 2020. 

En él, señalan la necesidad de revisar, para reforzar, el rol de las tecnologías de información y comunicación como el mecanismo más robusto para asegurar la continuidad de los aprendizajes. Desde hace un año estos investigadores anuncian la urgente necesidad de planificar concienzudamente para llevar al sistema educativo mexicano a modelos híbridos, virtuales o en línea, tanto para la operación normal de las escuelas como durante otras posibles crisis que obliguen al cierre y al distanciamiento social. 

Los problemas para lograrlo son múltiples. Resulta indispensable disponer de la infraestructura necesaria, no sólo de equipos de cómputo personales, sino además de servidores y redes de suficiente ancho de banda. ¿Tiene la mayoría de los estudiantes algún dispositivo que les permita continuar con su aprendizaje a distancia?, ¿dispone de redes de comunicación eficientes? La respuesta es contundente: un doble no. Urge una política educativa estatal para remediar esta insidiosa inequidad. 

Además son necesarias las habilidades para usarlos. ¿Están nuestros docentes y estudiantes bien adiestrados en el uso de las TIC? Los avances son grandes, pero muy insuficientes. Basta recordar los videos virales de algún profesor universitario con doctorado que solicita la ayuda de sus estudiantes para manejar el Zoom. 

Además, es necesario que tanto docentes como estudiantes estén habilitados para usar las tecnologías como instrumento educativo. No es lo mismo surfear la red para divertirse viendo videos o leyendo mensajes de amistades en las redes sociales que sostener un curso interactivo que requiere de colaboración, documentación en la red y evaluación con activa retroalimentación, todo durante un tiempo prolongado. 

Un factor que no ha sido muy discutido es el de la resiliencia (el popular aguante), concentración y flexibilidad de los estudiantes para encarar los cursos en línea. Es necesario tener paciencia, disciplina, rigor crítico, así como lugares cómodos y tranquilos para estudiar. ¿Cuentan nuestros estudiantes con estas características y estos espacios? Muchos no disponen de ellos; su distribución depende del capital cultural de las familias, lo que abre una brecha más en la inequidad educativa. Las familias con escasos recursos quedan excluidas, mientras que las familias con posibilidades económicas generalmente cuentan con mayor educación, libros, computadoras, redes inalámbricas de amplia velocidad y ancho de banda, televisión inteligente… 

Viene un cambio educativo de gran envergadura. Y como siempre, la injusticia se reproducirá si no hacemos un esfuerzo para garantizar la equidad en el campo educativo. Es necesario estar pendientes de las políticas estatales que necesitamos. 

* Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje, Universidad del Caribe.

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Bioclimatismo en el Caribe Mexicano

Bioclimatismo en el Caribe Mexicano

 


Voces Universitarias | Dr. Inocente Bojórquez Báez*

Para abordar esta temática es necesario conocer qué significa y para qué sirve el Bioclimatismo y a la vez, dónde se aplican los criterios bioclimáticos.

El Bioclimatismo es un criterio que busca que los diseños de espacios habitables estén en concordancia con las condiciones climáticas del lugar, de tal manera, que éstas se emplearán para lograr condiciones de confort térmico, lumínico y acústico mediante un bajo consumo de energía; por consiguiente, el campo de aplicación es en toda la gama de edificación desde vivienda popular hasta edificios públicos y privados destinados a los diferentes usos.

Partiendo de los compromisos contraídos por México, durante la COP 16 celebrada en Cancún en 2010, para reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) debe ser obligatorio para los profesionales de la industria de la construcción utilizar medidas que incidan en la reducción del consumo de energía, independientemente de la fuente, para lograr ambientes relajados y de bajo impacto ambiental. 

El clima cálido-húmedo de Quintana Roo induce a propuestas donde el aprovechamiento de la ventilación debe ser constante, conjuntamente con el uso de dispositivos de sombreado, naturales o artificiales; sin embargo, la tendencia que se ha seguido en la parte norte del Estado, ha sido en la dirección contraria, apostándole más bien, al fachadismo y al mercantilismo con modelos importados en su mayoría de otros climas cuya estética no deja de sorprendernos, pero que son elementos de una elevada masa térmica y por ende de altos consumo de energía y de costosos manejos ambientales. 

La región sur ha sufrido un gran cambio en su imagen urbana debido principalmente a motivos mercantiles y a las experiencias de catástrofes pasadas que hicieron cambiar el modelo propuesto por la arquitectura anglo caribeña, donde los materiales empleados en muros y techos así como la geometría de las edificaciones estaban más acordes con las condiciones del clima local, de igual manera las propuestas de materiales que el entorno ofrecía – y sigue ofreciendo- para la construcción de los elementos de la envolvente eran los que prevalecían en el ambiente. 

La zona central o zona maya, hoy en día tiende a preservar las propuestas de vivienda originales que son un ejemplo del manejo de los recursos naturales en el diseño arquitectónico, tendiendo a escalar del Bioclimatismo a lo sustentable. Sin embargo, se ha venido debilitando ante la presencia de soluciones ajenas a las realidades ambientales y de usos y costumbres. 

Por lo tanto, es conveniente la formación de profesionistas que puedan aportar, tanto en el ámbito de la investigación académica como de la investigación aplicada, criterios, materiales y sistemas de alta resistencia térmica, en el primer caso y, soluciones novedosas, pero de bajo consumo de energía en el segundo. 

Por ello la necesidad de la capacitación en el ámbito bioclimático como lo contempla el programa de la Maestría en Urbanismo Sustentable y Bioclimática de la Universidad del Caribe, cuyo plazo para recibir solicitudes se amplió a esta semana. 

Más información en https://www.unicaribe.mx/posgrados?p=urbanismo

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La necesaria transformación hacia los negocios electrónicos

La necesaria transformación hacia los negocios electrónicos

 


Voces Universitarias | Mirelle del Carmen Sosa Caballero*

El distanciamiento social, iniciado en marzo del 2020, dejaría de manifiesto que las herramientas tecnológicas serían vitales para la permanencia y crecimiento de los negocios.

En un mundo en donde la sociedad en general desarrolla contantes sinergias para el intercambio de bienes y servicios, se ha llegado a un mayor grado de especialización en que oferentes y demandantes, concurrentes de los mercados digitales, son cada vez más exigentes.

Un ejemplo clave de la necesidad para hacer electrónico un negocio es el del sector de alimentos preparados, ya que en tiempos de distanciamiento, pasaría a ser para muchos emprendedores la única manera de ofertar sus productos, mientras que para sus clientes, fue el medio para asegurar la recepción de dichos productos. 

Además, el estilo de vida moderno requiere de eficiencia de tiempo la cual se logra automatizando operaciones, en donde no es necesario el desplazamiento de un cliente a un centro de abasto, sino que se pueden hacer pedidos y entregas desde casi cualquier sitio sin tener que distraerse de otras actividades, además de poder hacer pedidos desde un teléfono inteligente, una tableta o un equipo de cómputo. 

Por lo anterior, gran cantidad de negocios, principalmente micros y pequeños, han decidido adaptarse, participando en mercados en línea (Marketplace) generales o especializados, diseños de sitios web con carritos de compras, aplicaciones para teléfonos inteligentes, por mencionar solo algunas de las herramientas electrónicas. Podría decirse que la actualidad requiere que los emprendedores definan un rumbo para que sus negocios se logren transformar, sino en su totalidad en al menos alguna medida, hacia los negocios electrónicos. 

El hecho de que hoy en día la mayoría de las personas cuentan con un dispositivo electrónico, el crecimiento de las redes sociales, la gran cantidad de contenido que se genera, la utilización de buscadores y la comunicación vía correo electrónico o WhatsApp como el pan de cada día, colocan a las personas en un mundo digital. 

Sabedores de la necesidad para que los negocios cuenten con estrategias que definan su operación electrónica, la Universidad del Caribe ofrece el Programa de Maestría en Negocios Electrónicos, en donde el objetivo es “Formar maestros capaces de diseñar, implementar, evaluar, optimizar e integrar modelos innovadores de negocios basados en tecnologías digitales a través del uso y aplicación de conocimientos, valores y habilidades directivas, analíticas y estratégicas que favorezcan la toma de decisiones, la solución de problemas y la generación de ventajas competitivas de organizaciones públicas y privadas, promoviendo el desarrollo sustentable bajo un enfoque global con sentido ético y humanista”. 

El proceso de admisión está vigente hasta el próximo 31 de mayo y puede ser consultado en la siguiente liga: https://www.unicaribe.mx/posgrados?p=negocios

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Tecnologías aplicadas al Food delivery

Tecnologías aplicadas al Food delivery


 Voces Universitarias | Mtro. Oscar Gutiérrez Muñoz*

El Food delivery es algo que ya se conoce desde hace varios años en México, pero en el 2020 tomó fuerza por la situación generada por la pandemia del SARS-CoV-2 (Coronavirus), el confinamiento y las medidas de prevención establecidas para lo que se denominó “la nueva normalidad” provoco que la industria restaurantera migrará al uso de plataformas digitales para la entrega de alimentos, esto representó un reto para la supervivencia de muchos establecimientos, además el tener que generar estrategias de costos para solventar los gastos que implican utilizar estos servicios. El crecimiento que han tenido servicios como Rappi, Ubber Eats y Didi Foods, destacadas por ser de las más utilizadas durante la cuarentena que inició en marzo del año pasado, según datos de la Asociación Mexicana de Ventas Online, del total de internautas en México 62 % hicieron uso de estas plataformas a lo largo del año. Este es un mercado creciente, pero que a nivel Latinoamérica representa ventas millonarias, según datos de Statista Digital Market Outlook; para 2021 se espera que en México el uso de estos servicios represente una facturación de más de 2,100 millones de dólares, quedando así en segundo lugar de ingresos por pedidos online de comida. Esto solo demuestra que la tendencia del delivery ha tomado fuerza y la población mexicana se muestra cada vez más cómoda al utilizarlo lo cual no es una casualidad, el confinamiento fue factor fundamental para que esto se diera así. Pero no todo es positivo, si bien muchos establecimientos se fueron sumando al uso de estos servicios para amortiguar las pérdidas de falta de clientes y cierres temporales del servicio presencial, las comisiones que se cobran fueron un porcentaje que no se tenía previsto en sus gastos operacionales y con lo cual sus ingresos se vieron gravemente afectados, debemos considerar que algunas de estas plataformas cobran hasta un 30 % de comisión, que al no estar desde un inicio en la planificación de costos altera significativamente las ganancias, sumado a esto en junio del 2020 entró en vigor la reforma fiscal, que obliga a retener un IVA del 8 % y un ISR de máximo 5.4 % dependiendo de las ventas de cada establecimiento.

Esto es solo una pequeña parte de los costos que representa para un establecimiento utilizar estas plataformas, ya que si consideramos además de todo lo anterior el que un restaurante gasta en desechables y empaques que por ley, ahora deben ser biodegradables, en muchos de los casos se verán reducidas las ganancias o en su defecto no alcanzará para mantener los gastos mínimos de operación. 

Es por eso por lo que al considerar estas tecnologías se deben analizar diferentes factores; diseñar un modelo de negocio rentable que permita absorber todos estos gastos, revisar tendencias actuales que surgen en el sector de alimentos y bebidas como las dark kitchen, las cuales son un modelo cada vez más frecuente y un tema de análisis para futuras ocasiones. Estos temas se contemplan en la asignatura de tendencias en negocios gastronómicos que forma parte del plan de estudios de la “Maestría Internacional en Gastronomía” de la Universidad del Caribe, la cual tiene como objetivo desarrollar los conocimientos para estar a la altura de las nuevas demandas que enfrenta el mercado de alimentos y bebidas. 

La convocatoria de admisión está abierta y se pueden consultar los requisitos de ingreso en el sitio web de la universidad https://www.unicaribe.mx/posgrados

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Aprendizaje profundo y sus aplicaciones

Aprendizaje profundo y sus aplicaciones

Voces Universitarias | Dr. Héctor Fernando Gómez *

La inteligencia artificial es una de las ramas científicas que más atraen la atención de la sociedad. El objetivo de esta disciplina es el desarrollo de sistemas que realicen tareas inherentes a la inteligencia humana. El espectro de aplicaciones es amplio y abarca desde las habilidades motrices más elementales hasta la habilidad de resolver problemas para los que se requiere de algún experto humano.

Aunque se reconoce a la Conferencia de Dartmouth, celebrada en 1956, como el origen de la inteligencia artificial, es posible identificar algunos eventos previos que vale la pena remarcar. En el siglo XII, Al-Jazarí diseñó y puso en funcionamiento autómatas sorprendentes, uno de ellos con la habilidad de escanciar vino. Son también notables los autómatas conocidos como la pianista, el escritor y el dibujante, diseñados por el relojero suizo Jaquez-Drot a mediados del siglo XVIII. En el año de 1943, Walter Pitts y Warren McCulloch diseñaron un modelo computacional con la capacidad de reproducir funciones matemáticas. Su modelo se inspiró en las neuronas naturales y representa la base de las llamadas redes neuronales artificiales. Éstas se utilizan para la clasificación de entidades a partir de sus características; por ejemplo, es posible construir redes neuronales que identifiquen a diferentes personas a partir de fotografías de sus rostros.

Para la aplicación de las redes neuronales, éstas deben ser entrenadas con numerosos ejemplos de las situaciones que deben resolver; por ejemplo, imágenes en las que se identifica manualmente a las personas que la red debe reconocer. Una vez entrenada, la red neuronal se generaliza resolviendo casos que no fueron utilizados en su entrenamiento.

A pesar de las exitosas aplicaciones iniciales de las redes neuronales algunos problemas estuvieron fuera de su alcance hasta hace unos años. Para identificar objetos presentes en una imagen, una red neuronal debe entrenarse con millones de ejemplos. Una situación similar se presenta en el procesamiento del lenguaje natural. Las redes neuronales que se construyen en estos casos tienen una estructura muy compleja y han dado origen al denominado aprendizaje profundo.

El aprendizaje profundo representa un impulso para la inteligencia artificial y sus aplicaciones empiezan a cambiar nuestra vida. La lista incluye asistentes virtuales, chatbots, sistemas de recomendación, hasta el deepfake. Además, las organizaciones explotan el aprendizaje profundo en la personalización del marketing y del servicio al cliente, principalmente. Para aprovechar las oportunidades que brinda el aprendizaje profundo se debe contar con personal capacitado. La Maestría en Analítica e Inteligencia de Negocios de la Universidad del Caribe representa una respuesta a dicha necesidad. Invitamos a los interesados en cursarla a participar en la convocatoria de ingreso, la cual puede ser consultada en el siguiente link: https://www.unicaribe.mx/posgrados?p=analitica

* Maestría en Analítica e Inteligencia de Negocios. Universidad del Caribe.
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Los trapecistas educativos necesitan redes

Los trapecistas educativos necesitan redes

InnovACCIÓN | Por Eduardo Suárez *

La crisis educativa ha logrado lo que parecía imposible: transformar a los sistemas escolares de todo el mundo. Lo ha hecho en tiempo récord. Aún no nos reponemos del golpazo.

Los drásticos cambios que estamos viviendo son una respuesta adaptativa, que no una patada de ahogado, a la necesidad de aislamiento y distancia social. La educación se ha vuelto un esfuerzo tecnificado y situado en los hogares. Se trata de una educación de emergencia y no de la formación que deseamos y necesitamos.

Para entender lo que hay que hacer frente a estos apremiantes problemas, no hay nada mejor que un ejemplo de otro país, proporcionado por Cecilia Azorín, de la Universidad de Murcia, en España. Con un lenguaje florido, esta investigadora califica lo que estamos viviendo en el ámbito escolar como la Supernova Educativa.

Una supernova, según los astrónomos, es la explosión de una enorme estrella, una que se colapsa bajo la presión de su propio peso. Esta explosión produce un intenso destello luminoso, para luego transformarse en otro tipo de cuerpo estelar. Es el anuncio aparatoso del nacimiento de un nuevo cuerpo celeste.

La comparación de Azorín es ilustrativa: estamos incómodamente encandilados por la necesidad de educar a distancia y desde el aislamiento en casa. No se trata de una bella luz, sino de un flashazo cegador e incapacitante. La estrella es el sistema educativo, que cae sobre sí mismo bajo el peso de la exclusión y la inequidad, el aprendizaje pasivo y memorístico, la grilla y la burocracia, los salones abarrotados y el currículo obsoleto, el desfase con la cultura natural de la juventud y la brecha digital.

No es un lindo espectáculo.

A pesar de esto, la propuesta de la investigadora española sí es iluminadora. Ella señala que esta explosión estrepitosa puede tener como consecuencia la trasformación positiva que siempre hemos necesitado.

¿Qué es lo que ella propone como remedio a este escenario catastrófico? Algo que siempre ha existido, pero que muchas veces brilla por su ausencia en nuestra cultura educativa individualista y competitiva: la estrecha y desinteresada colaboración.

Azorín fundamenta su propuesta en el gran éxito de las agrupaciones espontáneas que hemos visto surgir siempre, por todos lados. En México, los sismos han sacado, además de grandes sustos, lo mejor de la comunidad. En Quintana Roo, han hecho lo mismo los huracanes. Se trata de las hermandades informales que surgen frente a los problemas y que rebasan la lentitud y el rígido formalismo de algunas autoridades.

En el caso educativo, ella señala la urgencia de establecer redes de colaboración profesional entre docentes, de apoyo entre familias y de aprendizaje entre estudiantes. Grupos que ataquen los problemas por medio del liderazgo distribuido, horizontal y democrático. Son rápidas, efectivas y proporcionan un profundo significado a todos y a todas.

Tenemos, como los intrépidos trapecistas, la necesidad de buscar la seguridad en las redes: de ayuda mutua, de soporte desinteresado y de solidaria humanidad.

En la Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje de la Universidad del Caribe se abordan estos temas sobre la innovación educativa y más. Actualmente la convocatoria se encuentra abierta
hasta el 31 de mayo, conoce más en https://www.unicaribe.mx/posgrados
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Evaluar para aprender: usos alternativos de los cuestionarios en línea (Parte 2)

Evaluar para aprender: usos alternativos de los cuestionarios en línea (Parte 2)




Voces Universitarias | por Marcela Gleizer*

En la entrega anterior, hablamos de las herramientas tecnológicas que han adoptado los docentes para la evaluación del aprendizaje a distancia, una de ellas, la aplicación de cuestionarios en línea.

Aquí proponemos tres usos alternativos a los cuestionarios, alineados con el enfoque de "evaluar para aprender": usos que no necesariamente son "sumativos" sino "formativos", es decir, que utilizan la evaluación para crear oportunidades para que los estudiantes mejoren su desempeño.

1) Aplicar el cuestionario antes y después del desarrollo un tema.
Solicitar que los estudiantes respondan un cuestionario antes de un tema nuevo puede, por un lado, tener una función diagnóstica para el docente. Pero también tiene una función diagnóstica para el estudiante, a quien queda claro qué conocimientos ya tiene y también qué se espera que sea capaz de responder. Las neurociencias aplicadas a la educación nos dicen que el solo hecho de contar con las preguntas promueve que la mente se concentre en buscar las respuestas -ya sea que se trate de hacer una lectura, ver un video o escuchar una exposición-, favoreciendo un involucramiento mucho más activo con el contenido. Además, comparando las dos aplicaciones, los estudiantes tiene una clara percepción de cuánto ha aprendido, lo cual a su vez puede operar como un estímulo para seguir aprendiendo, y hacerlo mejor la próxima vez.

2) Después de responder un cuestionario de manera individual, responderlo nuevamente en equipos.
Es la puesta en práctica del viejo refrán “dos cabezas piensan más que una”. Los estudiantes tienen la oportunidad de reflexionar y debatir con sus pares sobre la mejor respuesta, y deben consensar una decisión, favoreciendo el trabajo colaborativo. Esto puede hacerse dando el resultado general del primer cuestionario (el número de aciertos, pero no cuáles respuestas fueron correctas y cuáles no), o sin entregar resultados de la aplicación individual. Después los estudiantes pueden comparar su desempeño individual y grupal, se pueden revisar las preguntas que resultaron tener mayor grado de dificultad y volver sobre los argumentos que hayan generado controversia.

3) Otro uso alternativo de los cuestionarios es que los propios estudiantes sean quienes los elaboren.
Esta es también una excelente actividad para trabajo en equipos. Al realizarla, los estudiantes suelen descubrir que para formular buenas preguntas se requiere de un dominio del tema aún mayor al que se necesita para responderlas.

¿Las preguntas son pertinentes?
¿Identifican cuestiones centrales?
¿Están expresadas de manera clara y precisa?
¿Se incluyen preguntas que requieran aplicar el conocimiento a resolver problemas de la disciplina?

Los equipos pueden intercambiar los cuestionarios que elaboraron, y al contestarlos evaluar por un lado sus propios conocimientos sobre el tema y, por otro, la calidad del instrumento que elaboraron sus pares.

Estas estrategias son algunas de las posibilidades para utilizar a los cuestionarios como herramienta para aprender: más que un fin en sí mismo, una excusa, apoyada por la tecnología, para detonar la reflexión y el pensamiento crítico.

*Integrante del núcleo académico de la Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje, Unicaribe. Convocatoria abierta, consúltala en https://www.unicaribe.mx/posgrados
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Evaluar para aprender: usos alternativos de los cuestionarios en línea (Parte 1)

Evaluar para aprender: usos alternativos de los cuestionarios en línea (Parte 1)



Voces Universitarias | Por Marcela Gleizer*

Una de las herramientas tecnológicas que han adoptado los docentes para la evaluación del aprendizaje a distancia es la aplicación de cuestionarios en línea. Por supuesto, los cuestionarios se utilizan como instrumento de evaluación desde mucho antes que las TIC’S (Tecnologías de Información y Comunicación) aparecieran en escena. Pero las TIC’S volvieron a los cuestionarios particularmente atractivos. 

Hay disponible una amplia variedad de aplicaciones, como Google Forms, Kahoot, Quizlet, That Quiz, Quizbean y Exatime, que ofrecen una gama más o menos extensa de tipos de preguntas prestablecidas -opción múltiple, correlación, completar frases, casillas de verificación, entre otras- lo que permite crearlos y editarlos fácilmente. Además, pueden ser utilizados y reutilizados en distintos grupos y cursos. Y, sobre todo, se califican de manera automática e inmediata. 

Para los docentes esto significa, por un lado, liberar tiempo de una actividad mecánica para poderlo dedicar a tareas más sustantivas de su actividad educativa. Por el otro, contar con retroalimentación precisa y oportuna sobre qué contenidos son dominados por sus estudiantes y cuáles requieren clarificación o práctica. El entusiasmo por esta herramienta parece ser plenamente justificado. 

Sin embargo, los cuestionarios también han sido blanco de algunas objeciones. 

Las más comunes: 
1) Sólo evalúan aspectos “memorísticos” del aprendizaje. Esto es, lo que los estudiantes recuerdan, que no es necesariamente lo que comprenden. 

2) El enfoque con el que se los utiliza es siempre “sumativo”: evalúa el desempeño del estudiante al final del proceso de aprendizaje (de un tema, una unidad o un curso), para “encasillarlo” vía una calificación (bueno, regular, malo) y no como herramienta para promover que continúe aprendiendo. 

La primera objeción es fácil de responder: el cuestionario no tiene necesariamente que enfocarse en evaluar contenidos aprendidos de memoria. Todo depende las preguntas que se formulen. Resolver un problema matemático, por ejemplo, requiere que el estudiante comprenda la pregunta, identifique los datos relevantes y ponga en práctica los procedimientos apropiados para llegar a la respuesta. Para superar el segundo cuestionamiento, en la siguiente entrega propondremos tres usos alternativos a los cuestionarios, alineados con el enfoque de “evaluar para aprender”: usos que no necesariamente son “sumativos” sino “formativos”, es decir, que utilizan la evaluación para crear oportunidades para que los estudiantes mejoren su desempeño.

*Integrante del núcleo académico de la Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje,
Unicaribe. Convocatoria abierta, consúltala en https://www.unicaribe.mx/posgrados

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