Voces Universitarias | Sonia Beatriz Pacheco Castro*
Tihosuco, cuna de la Guerra de Castas, fue testigo de la firma por parte de la Presidenta de la República del Decreto por el que se declara de interés público al Turismo Comunitario publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de marzo del 2026.
Esta declaratoria fortalece y reconoce el valor de la herencia cultural y el patrimonio biocultural de las comunidades indígenas, pesqueras, forestales, ejidales y rurales a través del Turismo Comunitario. Esto aunado a la presión de actores sociales y ambientales para adoptar nuevos modelos de desarrollo turístico en el país, que pasen de la depredación de ecosistemas, gentrificación y la transculturización a la conservación, aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y la revalorización de la cultura; con el fin de contribuir al desarrollo integral sustentable y de la mejora de la calidad de vida en el territorio.
Es importante mencionar que este concepto de Turismo Comunitario no es nuevo; varios autores a nivel internacional y nacional han propuesto características que definen este tipo de turismo de base comunitaria, la cual contempla el uso y aprovechamiento del recurso natural, participación democrática de la comunidad receptora, distribución equitativa de los beneficios, el rescate de la cultura viva y la defensa de sus territorios. En esta modalidad de turismo es importante la intervención de las comunidades locales en la autogestión de actividades, creación de productos y servicios turísticos y la administración de este.
Considerando que no es un tema nuevo ¿Qué conlleva esta declaratoria?
En el Artículo 1. Lo señala como una actividad esencial para el desarrollo del turismo nacional, la gestión sostenible de los territorios, el cuidado de la riqueza biocultural, la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida de las comunidades que poseen atractivos, desarrollan actividades y ofrecen sus servicios por conducto de los Prestadores de Servicios de Turismo Comunitario en los Destinos Turísticos Comunitarios.
En este sentido se espera que se integre esta modalidad de turismo a los ejes rectores del Programa Sectorial de Turismo 2025-2030, para el fomento del desarrollo regional y comunitario, promover la sostenibilidad en el territorio nacional, se integren programas gubernamentales con estrategias y acciones para la preservación del patrimonio biocultural, el desarrollo integral de infraestructura y equipamientos, capacitación y asesoría técnica y financiera a los actores involucrados.
Para ello es ineludible la reorganización de los gobiernos estatales y municipales desde sus oficinas representativas en materia de turismo para que sigan las directrices de esta declaratoria, dando paso a la creación de los programas para el impulso del Turismo Comunitario propiamente diseñados para cada comunidad siendo que son totalmente diferentes unas de otras y las necesidades varían dependiendo del nivel de desarrollo en que se encuentran.
Los retos que generalmente se presentan en este tipo de iniciativas gubernamentales es la falta de recursos etiquetados para la continuidad de los programas, poco interés de la comunidad a pesar de contar con recursos naturales con potencial turístico, nula cohesión social y la dependencia al asistencialismo que solo cubre de manera parcial las necesidades de la población.
Finalmente, desde la academia las universidades que ofrecen carreras de turismo deben contemplar la alineación a estas nuevas modalidades que son prioridad nacional a sus programas educativos como parte de su contribución al desarrollo sustentable de la región y área de afluencia; ya que se requieren profesionales íntegros, empáticos, lideres con ética y responsabilidad social y ambiental.
*Profesora Investigadora de Turismos Alternativo y Gestión del Patrimonio de la Universidad del Caribe

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