El derecho a la libre movilidad

El derecho a la libre movilidad


Voces Universitarias | Dra. Carmen L. Cervantes*   

Cada 18 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Migrante, y en este sentido, resulta necesario reflexionar sobre el derecho a la libre movilidad de las personas. Si bien la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su Artículo 13 señala que: “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”, la profundización de la globalización y el incremento en los niveles de interconexión entre países, sociedades y sistemas económicos no solo ha transformado la realidad de las migraciones internacionales, sino que ha complejizado el fenómeno generando profundos impactos económicos, sociales y políticos, así como el debilitamiento de los derechos de las personas migrantes.

Los países se encuentran atrapados en una “paradoja liberal”. Mientras que el intercambio de bienes, capital y servicios ha adquirido una amplia movilidad a nivel global, la migración de personas continúa restringida a pesar de que resulta fundamental para soportar los procesos productivos y los desequilibrios demográficos en los países desarrollados. Esta situación ha desencadenado fuertes debates sobre los efectos de los flujos migratorios en la competencia laboral y la presión sobre los servicios públicos, generando una hiperpolitización negativa del fenómeno migratorio que se alimenta de discursos antiinmigrantes, xenófobos y apórofos, aun cuando el tema se ha colocado en el centro de las agendas gubernamentales.

Algunos sectores en los países de origen argumentan que las personas migrantes atentan contra la soberanía y seguridad nacional, contribuyen al deterioro del tejido social y a la falta de cohesión social, e incluso a raíz de la pandemia se les considera como importantes focos de transmisión de enfermedades. Sin duda la retórica antiinmigrante afecta a la estabilidad social y política de las naciones, polariza a las sociedades y acelera el debilitamiento de los derechos de las personas migrantes, a quienes cada vez más se les concibe como fuerza de trabajo, una simple mercancía y no como un integrante de la sociedad que les acoge.

Sin embargo, ¿qué es lo que realmente resulta incómodo de la presencia de personas migrantes? Acaso es su origen distinto, sus tradiciones y costumbres, sus creencias, o es que en un sistema donde se privilegia la individualidad, el éxito y la acumulación en todas sus formas, se repele lo que es extraño aun cuando no exista ninguna intención hostil y se desea eliminarlo a causa de su otredad. O quizá porque son el reflejo de la pobreza, precariedad, racialización, exclusión y desigualdad, producto de un sistema altamente depredador para los menos favorecidos que no se puede sostener más.

Ante esta cambiante y compleja realidad del fenómeno migratorio, ¿Qué podemos hacer como sociedad, más allá de las acciones emprendidas por los Estados y los Organismos Internacionales? Si la vía diplomática y la celebración de acuerdos siguen siendo necesarios para la gestión de la movilidad humana, se requiere construir nuevas solidaridades, así como nuevas miradas y debates mediante la concientización sobre el respeto a las diferencias entre los individuos. En este punto, las instituciones educativas constituyen espacios para promover una cultura de paz y fomentar el conocimiento sobre los derechos humanos de las personas y en particular sobre los derechos de las poblaciones migrantes.

Es fundamental entender que no existen personas ilegales, la ilegalidad se produce mediante el miedo a lo desconocido, políticas de control cada vez más restrictivas, las expulsiones forzadas, la construcción de nuevos muros, la fortificación y militarización de los espacios fronterizos, e incluso a través de fronteras ideológicas. El hecho de que una persona cruce una frontera de manera irregular no la convierte en criminal, pues tal como lo señala la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

*Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Unicaribe.


Leer más

Las ciudades saludables

Las ciudades saludables


  Voces Universitarias | Dra. Christine McCoy*   

Es importante hacer énfasis en que salud no significa la ausencia de enfermedad, sino tener un estado de bienestar general, y esto significa condiciones de vida dignas.

Las ciudades son entes vivos que están en constante cambio y así como las personas deben someterse a análisis médicos para asegurar que todo esté bien, digamos que son sus procesos anuales de mantenimiento, las ciudades también deben de contar con programas de manteamiento para que puedan crecer de manera saludable y no solamente por la ciudad en sí, sino por las personas que en ellas habitan.

Por eso es importante incluir la lente de salud al momento del diseño, ejecución y mantenimiento de las ciudades. Con esto en mente se está desarrollando un área del urbanismo conocida como urbanismo saludable en el que busca atender problemáticas urbanas que sin imaginarlo colaboran a que se deteriore la salud de sus habitantes.

El Proyecto SALURBAL, Salud Urbana en América Latina, gestionado por el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID), ha evaluado la calidad de la salud de habitantes de las ciudades más pobladas en el continente y ha encontrado que las enfermedades crónicas no transmisibles como padecimientos cardiovasculares, diabetes, enfermedades pulmonares causan el 71% de las muertes en el mundo y están relacionadas con la vida urbana.

El proyecto impulso un documental llamado “es más importante tu código postal que tu código genético” que justamente habla de las disparidades que se presentan en las ciudades entre las distintas zonas de una ciudad.

El 80% de la población en Latinoamérica vive en ciudades, esta región es considerada la más urbana del planeta y la que más inequidad presenta, al contar con 8 de los 20 países más inequitativos del mundo.

El mismo proyecto señala que los determinantes más importantes de las enfermedades crónicas tienen que ver con el entorno y el entorno incluye muchos factores que determinarán la salud y las inequidades en la salud de la población.

Entre estos factores se encuentran condiciones de vivienda, hacinamiento, ambiente construido, niveles de contaminación ambiental, condiciones sociales. Acceso a la educación, acceso al trabajo, niveles de ingreso y pobreza.

Por lo anterior, es importante que la planeación urbana se realice con visión de salud y calidad de vida promocionando un transporte público accesible, asequible, limpio y seguro; fomentar la transporte activo, es decir caminar y para ello mejorar las infraestructura y seguridad peatonal, disminuir las políticas urbanísticas que impulsan el crecimiento horizontal y apostar por un crecimiento compacto bien planificado.

Esperemos que las remodelaciones que en nuestras ciudades se realizan utilicen los lentes de salud para contar con espacios que fomenten la salud de todos los habitantes y paulatinamente cambiar ese paradigma de ser urbanas que enferman a sus habitantes. Con esto desde la Universidad del Caribe les deseamos una Feliz Navidad y un Próspero Año nuevo y los esperemos en 2024 en este espacio para seguir reflexionando acerca de nuestras ciudades.

*Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Reflexión sobre el desarrollo humano en Cancún: un cambio de paradigma necesario

Reflexión sobre el desarrollo humano en Cancún: un cambio de paradigma necesario


Voces Universitarias | Roberto Parra*
 

La abolición de la esclavitud en la península de Yucatán sigue siendo un capítulo oscuro y relativamente poco discutido en la historia mexicana. Fue en el otoño de 1909 cuando el periodista e historiador John Kenneth Turner, autor de México bárbaro, sacó a la luz la persistente esclavitud en esta región, desafiando la noción de su inexistencia. Basándose en reportes que escuchó personalmente en abril de 1908 de parte de Ricardo Flores Magón y otros tres precursores de la Revolución Mexicana en una cárcel en Los Ángeles, California, Turner se infiltró en México, adoptando la identidad de un comerciante de tabaco e inversionista, para observar de primera mano las condiciones de vida de los indígenas mayas y yaquis en las haciendas de henequén.

Turner documentó detalladamente los horrores que enfrentaban estos miles de trabajadores, incluyendo jornadas laborales de hasta veinte horas sin remuneración monetaria y castigos físicos constantes equiparables a tortura, incluyendo, por ejemplo, latigazos. La crueldad era tal que sus propietarios podían disponer de sus vidas sin consecuencias. Según Turner, esta esclavitud era incluso más severa que la que hubo alguna vez en Estados Unidos, que había sido abolida en 1865.

En la actualidad, más de un siglo después, las condiciones laborales en algunas partes de la península de Yucatán, particularmente en la industria hotelera y gastronómica de Cancún y la Riviera Maya, muestran una realidad alarmante. Aunque distintas, estas condiciones no difieren suficientemente de este pasado esclavo. Son demasiado habituales las jornadas laborales mucho más largas que lo permitido por las leyes y el maltrato psicológico, junto con la violación de otros derechos laborales básicos. Según especialistas en antropología, estas prácticas laborales son un reflejo de jerarquías sociales y de género del sistema colonial. Estas condiciones están vinculadas con altos índices de suicidios, adicciones, ansiedad y otros problemas de salud, además de precariedad económica y falta de educación, lo cual se encarga de perpetuar dichos problemas sociales.

La creciente deserción laboral en las empresas turísticas y restauranteras de la región es un síntoma de estas problemáticas. La llamada “alta rotación de personal”, un eufemismo para la deserción laboral, deja vacantes sin cubrir por tiempo indefinido y se ve como un asunto a resolver a través de nuevas contrataciones bajo el mismo esquema y repitiendo el mismo ciclo.

La mentalidad de los hacendados de henequén de principios del siglo XX encuentra eco en la de algunos empresarios actuales. En ambas épocas, se percibe a los seres humanos como meros instrumentos de utilidad, valiosos únicamente por su capacidad de servir como herramientas para objetivos externos, como la producción o el lucro. Una vez que dejan de ser útiles, pueden ser descartados, recordando la despiadada frase de un terrateniente recogida por Turner: “hay muchos más de donde estos vinieron”.

Contrasta esta visión utilitarista con una que reconoce el valor intrínseco o inherente de los seres humanos. Esta perspectiva reconoce que cada persona tiene un valor propio, individual y único, independiente e incomparablemente mayor a su utilidad para cualquier fin externo. Es decir, el desarrollo personal y la autorrealización poseen un valor incalculable, que trasciende cualquier posible ganancia monetaria. De esta visión se desprenden los conceptos (históricamente recientes) de derechos humanos y de desarrollo humano, y es la visión que promueve nuestra universidad, reflejada en nuestro lema: “Conocimiento y cultura para el desarrollo humano”. Comprender y aplicar en la realidad esta distinción entre valor intrínseco y valor utilitario es un objetivo clave para nuestra universidad y el sistema educativo en nuestro estado.

En resumen, el concepto de desarrollo humano que Cancún necesita urgentemente es uno que respete y valore las personas por sí mismas, más allá de su función económica o productiva. Este enfoque es esencial para el verdadero mejoramiento social y económico sostenible de la región.

Recomendaciones bibliográficas:

Azcárate, Matilde Córdoba. (2020). Stuck with Tourism: Space, Power, and Labor in Contemporary Yucatán. University of California Press.

Séneca, Lucio Aneo, Samuel Johnson, Friedrich Nietzsche, Bertrand Russell, Theodor W. Adorno y E. M. Cioran. (2008) Contra el trabajo. Tumbona Ediciones/Conaculta. Colección Versus, núm. 12.

Turner, John Kenneth. (2007 [publicado originalmente en 1910]). México bárbaro. México, Editorial Porrúa. Colección sepan cuántos, núm. 591. Disponible en la biblioteca universitaria Antonio Enríquez Savignac.

Leer más

“Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…”

“Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…”




“Sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…”, así, dice el tango de Gardel, algo sabría del existir.

Y aquí estamos, veinte años no es nada, hace nada recibía un número de colaborador de dos dígitos (37), como varios de mis colegas aquí presentes, que en 2003 llegamos a acompañar al grupo iniciador de la Universidad del Caribe. Esta semana reconocí la chispa de esa mirada de ilusión, de quien ingresa a nuestra comunidad, en un compañero que aceptó colaborar conmigo en un proyecto, su número ya es de cuatro dígitos (2,346); sí, más de 2,309 colaboradores después, este proyecto nos ilusiona por igual a las personas recién llegadas, como a quienes ya llevamos dos décadas en el. Muchas personas que lo dejan regresan, y los que no, siempre se mantienen añorando su tiempo con nosotros y deseándonos lo mejor.

Sentir, que es un soplo la vida, como sentimos la fragilidad de la vida con el Huracán Wilma, la inseguridad y la pandemia, pero siempre con nuestra familia Unicaribe. Como frágil fue nuestra joven ceiba, ladeada y exhibidas sus raíces por el huracán, con nuestras manos la volvimos a colocar y hoy, señorea majestuosa, más bella y fuerte que nunca, nuestros andadores y jardines; igual nos consolamos, nos ayudamos a levantarnos, nos apoyamos y recuperamos en las adversidades grandes y pequeñas. Hemos visto a generaciones de estudiantes crecer con nosotros, de adolescentes a jóvenes, luego adultos, muchos de ellos ahora padres, ya sus hijos e hijas comienzan a ingresar en nuestra Universidad. También somos Universidad multigeneracional, madres e hijas que han estudiado aquí, hermanas, sobrinos; pero, sobre todo, superamos la prueba del ácido para las Universidades que es: ¿dónde estudian las y los hijos de los profesores? Sí, muchos en la Unicaribe, y nos da pesar cuando eligen otra opción. 

Que veinte años no es nada, aquellos estudiantes de la primera generación y sucesivas, ahora son brillantes profesionales en Cancún y en cualquier lugar del mundo. Les hemos visto crecer, desarrollarse y como leales integrantes de nuestra comunidad, se acercan y regresan a meter el hombro en lo que se necesita, lo mismo de profesores de asignatura, de colaboradores, en la asociación de egresados o como aliados externos que, cuando les hacemos el llamado para algo en específico -o sin el- siempre están allí para su universidad.

Sentir, que es un soplo la vida, y del edifico A y B, en 2003, ahora vamos en el G, con muchas más carreras, estudiantes, posgrados, laboratorios, talleres, nuestra maravillosa biblioteca, instalaciones deportivas y un largo etcétera.

Que veinte años no es nada, pero igual seguimos preocupándonos del reloj checador, la planeación didáctica, la evaluación docente, los proyectos de investigación, las tutorías, las practicas, las salidas de campo, el servicio social, las encuestas, las certificaciones, las evidencias, las comprobaciones de gasto, los informes, las auditorias, el buen uso de los recursos, el funcionamiento de las instalaciones, de la calidad y de las personas.

Sentir, que es un soplo la vida, por ello, compartimos el trato amable, sencillo, respetuoso, cordial, educado con nuestros estudiantes, colegas y compañeros y compañeras, desde la rectora a la última persona de jardinería, seguridad o de limpieza; podemos usar cualquier lugar del estacionamiento o de la cafetería, sin sentir diferencias de rango; tenemos en el mismo grupo, recibiendo la misma educación, a estudiantes que nos eligieron por sobre el Tec de Monterrey, la UDLA o el ITAM, al lado de estudiantes que vienen de la más humilde comunidad maya, colonia irregular o cualquier pueblo del sureste o de México.

Que veinte años no es nada, pero se acumulan y mantienen certificaciones de ISO, acreditaciones de CIEES, COPAES, Tedqual, un modelo educativo cada vez más pertinente, reconocimientos PRODEP, SNII, SEI, de la excelencia estudiantil y académica, becas para madres estudiantes, para estudiantes del entorno rural, para mujeres que estudian ingenierías y otras más; tenemos instalaciones accesibles, aulas planas, cubículos abiertos y oficinas transparentes; nos da sano orgullo interno que, cuando saben que somos parte de la Unicaribe en la ciudad, nos tratan con respeto y amabilidad.

Que es un soplo la vida, por ello tenemos vínculo comunitario, tianguis del Mayab, enfermería, sala de lactancia y ludoteca; así como nuestros espacios son bellos, limpios y agradables para aprender, trabajar, convivir y disfrutar del conocimiento, el deporte, el arte y la cultura, también intentamos proyectar eso al resto de la ciudad y entorno. Que igual nos preocupan la selva, la laguna del manatí y el manglar (tanto que se cambió el diseño arquitectónico y el edificio E que debería estar junto a la biblioteca se fue al otro lado, lo mismo se hizo para preservar la cueva de los murciélagos); cuidamos las iguanas, los perritos (aunque a veces tengamos nuestros conflictos), las aves y a nuestro entrañable cocodrilo “Dientes” (que también es mascota multigeneracional).

Que veinte años no es nada, para compartir: pasteles de cumpleaños, el tuper, los desayunos con Vicente, las comidas con Doña Jenny, las tortas, las carnitas, el chicharrón, las ensaladas o la pizza a domicilio. El mismo entusiasmo y pasión le ponemos a la discusión académica, al proyecto y al baile en el festejo de aniversario y en la posada anual, ¡perdón!, la reunión de trabajo de cierre de año.

Que veinte años no es nada y que una Universidad de veintitrés años es una bebe, comparada con los 935 de la de Bolonia, o los 805 de la de Salamanca, o los 472 de la UNAM, pero igual la Unicaribe busca cumplir con su rol en nuestra sociedad, formando profesionales y ciudadanos y ciudadanas ejemplares, coadyuvando con el conocimiento científico a afrontar los retos que el desarrollo sustentable, humano, incluyente y equitativo nos demandan. Es un honor compartir con todos Uds. una vocación: la docencia; una causa: la educación; un proyecto: la Universidad del Caribe y un lema: Conocimiento y Cultura para el Desarrollo Humano.

Sentir, que es un soplo la vida y en estos veinte años Uds. siguen conmigo, con nosotros, aquí, a veces como colegas, a veces como líderes, a veces como colaboradores, a veces como profesores, a veces como estudiantes o como personas aliadas, pero siempre como gente buena con la que vale la pena compartir la vida en esta comunidad Unicaribe.

“No para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí.” dice el poema de Netzahualcóyotl; sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, por lo que espero regresar en veinte años y me escuchen repetirles, actualizado, este mensaje.

Palabras del Dr. Pedro Moncada Jiménez 

en la Ceremonia de entrega de Reconocimientos a la Trayectoria Unicaribe, dentro de los festejos del 23 aniversario de la Unicaribe,el día 5 de octubre de 2023.

Leer más

La paz ya no es sólo la ausencia de la guerra

La paz ya no es sólo la ausencia de la guerra

 


Voces Universitarias | Gabriela Cruz*  

Cada año, el Día Internacional de la Paz se celebra en todo el mundo el 21 de septiembre. La Asamblea General de la ONU dedica esta fecha a fortalecer los ideales de la paz, mediante el respeto de 24 horas de no violencia y alto el fuego. Este año el tema es “Acciones para la paz: nuestra ambición para los #ObjetivosMundiales”.

Se trata de un llamado a la acción que reconoce nuestra responsabilidad individual y colectiva de promover la paz, lo que contribuye a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), considerando que alcanzarlos creará una cultura de paz para todos.

Y es que la finalidad de los ODS es acercarnos a sociedades más pacíficas, justas e inclusivas, libres de miedo y violencia. Sin embargo, la ONU considera que no se alcanzarán dichos objetivos sin la contribución y participación de una amplia gama de agentes, entre ellos los 1,200 millones de jóvenes que habitan el mundo en la actualidad.

Al analizar el mensaje, nos damos cuenta de que la paz es mucho más que ausencia de la guerra y que no sólo las grandes potencias o los gobiernos en conflicto bélico son los que pueden hacer algo. Si hablamos de sociedades más pacíficas, justas e inclusivas, libres de miedo y violencia, nos damos cuenta de que todas las personas podemos contribuir, desde nuestro ámbito de influencia, incluso, desde nuestra propia familia.

Y es que, ¿habrá paz en una familia que vive violencia? ¿Las hijas e hijos de esa familia se sentirán seguros y sin miedo? ¿Podemos decir que vivimos en paz en nuestra ciudad? ¿Vivirán en paz las personas trans, cuando ni siquiera pueden ir a un baño público sin temor a que les saquen a empujones? ¿Habrá paz en un barrio pobre, donde las adicciones y el desempleo son el único pan que comen cada día? La violencia que se genera en ese barrio, ¿se quedará ahí o saldrá hacia otras zonas en forma de asaltos, narcotráfico o balaceras?

Recientemente la SEP instruyó a las Instituciones de Educación Superior a implementar programas de cultura de paz en todas las universidades, entendiendo que la paz no es sólo la ausencia de la guerra, sino la resolución pacífica de conflictos. Y es que los conflictos son inherentes al ser humano, la violencia no. De esta manera, los programas de Cultura de Paz incluyen programas de autocuidado, bienestar físico, atención emocional, arte y cultura, etc.

En la Universidad del Caribe se implementaron una Ludoteca y una Sala de Lactancia para apoyar a las estudiantes o colaboradoras que son madres; además se trabaja un acuerdo de horarios flexibles para que las y los colaboradores tengan equilibrio entre su vida laboral y familiar, considerando que así mejorarán su salud física y emocional, con la consecuente mejora en la atención al público y del clima laboral.

Y ya que hablamos de justicia e inclusión, colectivas feministas como GOBERNANZA MX trabajan todos los días por defender los derechos de las mujeres y protestar por la violencia de género y los feminicidios, que tristemente, no descienden.

Así que la invitación para este 21 de septiembre es reflexionar como podemos, cada quién desde el sitio donde estamos, con lo que sí tenemos, con lo que sí hay y con lo que sí podemos, contribuir a construir la paz.

*Integrante del Comité de Igualdad, Universidad del Caribe.

Leer más

Paz y currículo universitario

Paz y currículo universitario


 

Voces Universitarias | Eduardo Suárez*   

 “Si comenzamos con nuestra necesidad de supervivencia, inmediatamente veremos que la paz es indispensable para la condición humana”, Johan Galtung.

Hay pocos estados humanos tan deseados como el que llamamos paz. Por la presencia casi ubicua de este vocablo en internet (880 millones de resultados en Google, en 0.31 segundos) cualquiera diría que se trata de un concepto comprendido y asimilado en todas las universidades del mundo: uno profundamente indagado por cuerpos de investigación y bien atendido por docentes comprometidos y capacitados, en asignaturas básicas al alcance no sólo de todo el estudiantado, sino además en cursos de capacitación dirigidos a todos los integrantes de una organización educativa superior. Nada está más alejado de la realidad que la suposición anterior.

La educación para la paz se ha decantado en todo el mundo como una necesidad formativa ineludible, pero continuamente soslayada por las instituciones universitarias, como si fuera un añadido curioso y pintoresco al plan de estudios o una forma de educar desde el entretenimiento y la ludificación. Muchas organizaciones internacionales, como la ONU, la OEA y la CEPAL han emitido ilustrativas guías, dirigidas a los formuladores de políticas educativas, en las que la han señalado como la innovación formativa más importante y necesitada de nuestros tiempos, y sin embargo...

Ciertamente, en las instituciones de educación superior se habla de sustentabilidad, condición y producto de la paz, pero en términos casi exclusivos de protección al futuro mundo económico. Se promueve la equidad de género, pero no se vincula a otros conceptos relacionados con la paz, como la no violencia. Se dan cursos de gestión del conflicto, pero enfocados sólo a la satisfacción de los clientes quejosos o al incremento de la productividad de los equipos de trabajo y no para encarar la desgarradora violencia que nos tiene, a todos y a todas, aterrados.

Todos los esfuerzos mencionados contribuyen no poco a la paz, pero son también una muestra clara de la involuntaria miopía ética, ideológica y psicológica que nos permite a las y los universitarios atender, sin compromiso, una indicación de gobernanza institucional, como la de promover culturas para la paz, sólo para continuar como estábamos, en un lamentable gatopardismo burocrático en que todo cambia para permanecer igual.

Parte de la explicación de por qué no queremos ver más que lo que está educativamente frente a nuestras narices —la excluyente y celosa pertinencia entre los estudios universitarios y la vocación económica de la sociedad— está en la enorme dificultad que tenemos para mirar de frente a la violencia cotidiana, la nuestra, la de todos y todas, y reconocer así que todo ser humano tiene latentes en su interior las semillas de la agresión descontrolada. Quizá es por esto que la filosofía y la psicología para la paz están en pañales y sus investigadores son reacios a alejarse de su torre de marfil cognitiva, temerosos de tomar posturas sociales y políticas comprometidas y públicas.

La conclusión, luego de hacer este institucional examen de conciencia, debería de ser ineludible: o educamos para la paz o convertiremos nuestro mundo en un posmoderno basurero, ensangrentado y lleno de infelicidad. Un escenario así, de Blade Runner, no debe ser nuestro destino forzoso.

*Profesor de Tiempo Completo, Depto. Desarrollo Humano, Universidad del Caribe

Leer más

El modelo de turismo de sol y playa ante el cambio climático

El modelo de turismo de sol y playa ante el cambio climático



Voces Universitarias | Dr. Pedro Moncada Jiménez*

Hace un par de décadas, cuando el cambio climático era una posibilidad lejana, en broma decíamos: mientras en el norte sean ricos y haga frío y en el sur más necesitados y haga calor, el modelo de turismo de sol y playa funcionará, advirtiendo: ¡mientras no nos alcance el cambio climático!

Hoy, desafortunadamente, el cambio climático se presenta como una realidad, el último reporte del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (2023) señala un aumento global de la temperatura del 1.1 o C de 2011 a 2020 en comparación con el periodo de 1850 a 1900, acercándonos peligrosamente al límite marcado de 1.5 o C, con mayor aumento en la superficie terrestre que en los océanos.

Muchos destinos en el mundo lo han experimentado este verano, las temperaturas extremas de los países tradicionales para el verano en Europa: Italia y España, sufrieron olas de calor que hacía una tortura los típicos paseos en sus sitios y ciudades históricas; en Grecia, además, se desataron incendios devastadores que pusieron en riesgo a miles de turistas, lo mismo pasó en otros destinos alrededor del mundo como: Turquía, California, Hawái. Así, el turismo del verano de la recuperación después de la pandemia, se enfrentó a nuevos desafíos.

Pero no solo es el turismo de verano; menos dramático, pero en invierno también se han dejado sentir los efectos del cambio climático: inviernos más cálidos están afectando las temporadas de esquí, también el patrón de desplazamientos durante los meses fríos del hemisferio norte buscando climas menos duros, al menos unos días o semanas al sur, se atempera. Lo que puede afectar destinos como el Caribe Mexicano que tienen en el invierno su temporada alta.

Los océanos están sufriendo a nivel global con el calentamiento, el sargazo en el caribe y las afectaciones a las barreras coralinas (por mencionar dos de los grandes atractivos turísticos) lo están reflejando.

Como todo cambio, la tragedia de unos destinos se convierte en la oportunidad de otros, en Europa países como República Checa, Dinamarca, Irlanda y Bulgaria, más al norte y más frescos en verano se prevén como los ganadores de quienes repiensen sus futuras vacaciones veraniegas en Europa, según advierte la Comisión Europea de Viajes (CET).

Así, una característica central del turismo como es la temporalidad debida a las estaciones del año, tenderá a sufrir cambios por los primeros efectos del cambio climático, lo que se reflejará en el patrón estacional de cada destino turístico, con una posible tendencia a bajar los picos y redistribuir en las temporadas medias y bajas.

Eso es todo por esta ocasión, recuerda visitar el blog disponible en la página web de la Universidad del Caribe (www.unicaribe.mx) donde podrás leer esta y anteriores colaboraciones.

*Director del Centro de Investigación Interinstitucional Aplicada, Unicaribe.

Leer más

Resolviendo la problemática de los Viernes de Consejo

Resolviendo la problemática de los Viernes de Consejo

 

Voces Universitarias | Dra. Lorena Hernández von Wobeser*

¡Imagina lo vibrante de ver a niños aprender sobre la cultura romana mientras realizaban un tapete de mosaicos de verdad, se disfrazaban de romanos, construían un coliseo de cartón o jugaban a gladiadores en Roblox (videojuego)! 

Esto y más sucedió durante los “Viernes de Consejo: Civilizaciones 2022-2023”, proyecto impulsado por el Departamento de Economía y Negocios de la Universidad del Caribe, el cual concluyó el pasado 23 de julio. 

En dicho periodo se llevaron a cabo un total de 10 sesiones en las instalaciones de la universidad  para atender a los niños/as de la comunidad universitaria en los problemáticos viernes de consejo (último viernes del mes asignado por la SEP en el que los  niños no asisten a clases). 

Las y los hijos de colaboradores, profesores y estudiantes, de entre 4 y 12 años de edad aprendieron en dichas sesiones sobre distintas civilizaciones antiguas. Cada sesión fue dedicada a una civilización específica tales como los egipcios, los griegos, los romanos, los vikingos, entre otros. Las actividades incluyeron: arte, literatura, juegos, computación y deportes. 

El proyecto, impulsado por una servidora, tuvo la colaboración de la Lic. Samary Michelle Torres, responsable de Ludoteca, así como la estudiante de la Maestría en Innovación y Gestión del Aprendizaje, Mitzy Estephanie Reséndiz. También participaron 25 estudiantes de servicio social y 3 voluntarias.

Las y los estudiantes de servicio social atendieron en este periodo a un total de  68 niños (34 niñas y 34 niños).  Generando un ahorro estimado para los miembros de la comunidad universitaria de al menos 87 mil pesos, considerando que el costo de una niñera o curso en viernes de consejo oscila entre los $250 y $300 pesos por infante. 

Las familias que cuentan con recursos económicos y redes de apoyo resuelven con facilidad la cuestión de los viernes de consejo. Por otro lado, las familias monoparentales, las migrantes de otros estados, aquellas donde ambos padres trabajan o con recursos limitados; se enfrentan ante el dilema de cómo cuidar a sus hijos sin desatender sus obligaciones laborales y académicas. 

Cabe resaltar que el proyecto tuvo una perspectiva de género ya que se considera que el cuidado de los hijos sigue siendo una responsabilidad que recae principalmente en las mujeres; de hecho, las principales beneficiarias de éste proyecto fueron mujeres (69.2% son madres de familia que se emplean o estudian en la universidad); mientras que de las 31 personas involucradas en planear y ejecutar el proyecto, el 80.6% fueron mujeres (en su mayoría estudiantes de servicio social).

Por todo lo anterior, se considera que el proyecto “Viernes de Consejo: Civilizaciones”, podría tomarse como referente de mejores prácticas universitarias no sólo en Quintana Roo, sino a nivel nacional. 

Con este proyecto, se pudo hacer extensivo el lema de nuestra universidad  “Conocimiento y cultura para el desarrollo humano” a los más pequeños de nuestra comunidad. 

*Profesora-Investigadora del Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Formación docente en la Universidad del Caribe, verano 2023

Formación docente en la Universidad del Caribe, verano 2023



Fortaleciendo la formación universitaria: Una jornada de capacitación docente en la Universidad del Caribe | Departamento de Desarrollo Académico*   

En el panorama educativo actual, la capacitación continua de los docentes se ha convertido en un factor determinante para el éxito de las instituciones universitarias en México. En un mundo en constante evolución, donde la información y la tecnología avanzan a pasos agigantados, es imprescindible que los educadores estén preparados para enfrentar los desafíos que surgen en el aula. La capacitación continua no solo fortalece y actualiza los conocimientos y habilidades pedagógicas de los docentes, sino que también les permite adaptarse a las nuevas metodologías educativas, fomentar la innovación y mejorar la calidad de la enseñanza, en beneficio de los estudiantes y de la educación en general.

En consecuencia, este verano 2023, los docentes de la Universidad del Caribe fueron partícipes de una jornada de capacitación con el propósito fundamental de consolidar dos de las funciones sustantivas: la docencia y la tutoría; a partir de los diplomados institucionales, se llevaron a cabo una serie de cursos para fortalecer las habilidades docentes en los siguientes ejes formativos:

1. Didáctico-Pedagógico. Con el objetivo de recuperar los principios psicopedagógicos como bases para la creación y desarrollo de experiencias de aprendizaje con base a nuestro Modelo Educativo, se realizaron los cursos “Estrategias Didácticas” y “Desarrollo de Habilidades del Pensamiento: Técnicas didácticas”. Estas iniciativas brindaron a los docentes la oportunidad de identificar y aplicar una amplia gama de técnicas y estrategias de enseñanza, con el fin de diseñar secuencias didácticas que promuevan el desarrollo de aprendizajes significativos en nuestros estudiantes.

2. Competencia Digital. Ante el contexto de la educación en entornos virtuales, se han introducido programas de formación orientados a fortalecer la competencia digital docente en áreas cruciales, como la elaboración de material didáctico multimedia y la evaluación del aprendizaje en las nuevas modalidades educativas. En esta línea, se implementaron los cursos titulados "Evaluación de los Aprendizajes en Entornos Virtuales y No Presenciales" y "Diseño de Material Didáctico para Entornos Virtuales y No Presenciales". En estas iniciativas se han propuesto dotar a los docentes de las herramientas y conocimientos necesarios para abordar de manera eficaz los desafíos que conlleva la educación a distancia, permitiéndoles adaptar sus prácticas pedagógicas al entorno virtual y maximizar el impacto educativo en los estudiantes.

3. Acompañamiento Estudiantil. Con el propósito de fortalecer el papel central de la Tutoría en nuestra comunidad de tutores, se ofreció un taller titulado "Herramientas para la Tutoría"; en dos grupos distintos. Este taller tuvo como enfoque principal rescatar la esencia del Proceso de Acompañamiento Estudiantil que se lleva a cabo en nuestra Universidad, donde la Asesoría Académica y Curricular desempeñan un papel fundamental en la labor tutorial. En todo momento, se hizo hincapié en el cumplimiento de las normativas, procesos y procedimientos establecidos, resaltando la importancia de una de las acciones fundamentales de la tutoría: la contención frente a situaciones difíciles que expresan los tutorados.

Este enorme esfuerzo de capacitación continua integró a gran parte de nuestro cuerpo docente de prácticamente todos los programas educativos, contando con la participación de un total de 148 docentes, que se dieron cita en los diversos escenarios, tanto físicos como virtuales, con el único objetivo de mejorar sus conocimientos y habilidades docentes.


Esta encomiable labor de capacitación continua fue llevada a cabo por el Departamento de
Desarrollo Académico conscientes de la importancia de adaptarse a los cambios y desafíos
presentes en el entorno educativo actual, por lo que, mediante la recuperación de fundamentos psicopedagógicos, el fortalecimiento de la competencia digital docente y la consolidación de la tutoría como función sustantiva, se ha promovido el desarrollo de habilidades pedagógicas actualizadas y eficaces. Estos esfuerzos permitirán a los docentes ofrecer una educación de calidad, a través de aprendizajes significativos y adaptándose a las exigencias de la educación en entornos virtuales.

Es de reconocer la participación activa de los docentes en esta jornada de capacitación, que refleja su compromiso con la mejora continua y su dedicación para seguir brindando una educación de excelencia a los estudiantes. La Universidad del Caribe reconoce y valora la importancia de la formación permanente de sus docentes como pilar fundamental para el éxito y la calidad educativa.

Ser docente Unicaribe implica capacitación, actualización, constancia y suma de esfuerzos para lograr la misión y visión de la Universidad.






Leer más