Odoo, Scale Up! y aprendizaje práctico: una experiencia que impulsa en la Unicaribe

Odoo, Scale Up! y aprendizaje práctico: una experiencia que impulsa en la Unicaribe

Voces Universitarias | Wendy Hernández del Puerto*

 La transformación digital ha cambiado la manera en que las empresas operan, se comunican y toman decisiones. En este contexto, la visita académica de estudiantes de Economía y Negocios de de la Universidad del Caribe a Odoo México, representó una experiencia formativa de gran valor, ya que les permitió conocer de cerca cómo una plataforma empresarial integral puede convertirse en aliada de la innovación, la gestión y la competitividad.

Durante la visita, las y los estudiantes participaron en un recorrido por las instalaciones de la empresa y en un taller donde exploraron el potencial de Odoo como herramienta para comprender procesos empresariales reales. Odoo describe su solución como una suite integrada de aplicaciones de negocio que permite gestionar áreas como CRM, ventas, inventario, comercio electrónico, proyectos, recursos humanos y contabilidad, lo que la convierte en una plataforma especialmente útil para la formación de perfiles vinculados con negocios, administración e innovación.

Uno de los elementos que da especial valor a esta experiencia es el vínculo con el Programa Educativo de Odoo, una iniciativa diseñada para acercar a docentes y estudiantes al uso de sistemas de información empresarial en contextos de aprendizaje. De acuerdo con la propia empresa, este programa facilita que el estudiantado comprenda cómo se utilizan realmente los sistemas ERP en las organizaciones, mediante recursos, acompañamiento y experiencias formativas adaptadas al ámbito universitario. Además, Odoo señala que su curso universitario ofrece una formación profunda sobre fundamentos ERP y sus aplicaciones en diversas funciones empresariales.

Dentro de estas herramientas destaca Scale Up, un juego empresarial de Odoo que propone escenarios prácticos para que las y los participantes asuman el papel de propietarios de una pequeña empresa y tomen decisiones relacionadas con compra y venta, gestión de tienda, ventas en línea, servicios, fabricación, códigos de barras, recursos humanos, CRM, contabilidad y desarrollo de aplicaciones. Esta metodología resulta especialmente relevante para estudiantes universitarios, porque convierte conceptos teóricos en experiencias de simulación, análisis y resolución de problemas.

El programa educativo de Odoo así como el uso del Software está disponible para toda la comunidad estudiantil dentro del convenio de colaboración con la empresa.

*Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Cronopolítica del paraíso: entre precariedad y esperanza

Cronopolítica del paraíso: entre precariedad y esperanza

Voces Universitarias | Dra. Carmen Lilia Cervantes Bello*

 En Cancún, el tiempo no corre igual para todos. Mientras algunos llegan a pasar unos días sin prisa frente al mar, otros viven pendientes del turno que empieza de madrugada, del camión que tarda horas en cruzar la ciudad o de ese trámite que nunca se resuelve. En este paraíso, el tiempo es un recurso profundamente desigual. Controlar el tiempo de las personas es una forma de violencia y dominación silenciosa que deja una lección clara: el tiempo de unos vale menos que el de otros.

Sin embargo, la espera no aparece por casualidad. Es resultado de un conjunto de normas jurídicas, prácticas administrativas y reglas culturales que produce jerarquías económicas y sociales y estructura la vida en la ciudad. De este mecanismo surge una población en suspenso definida por su vulnerabilidad: personas cuya vida transcurre entre contratos inestables, permisos temporales y requisitos cambiantes, obligadas a demostrar una y otra vez que merecen permanecer, trabajar o acceder a derechos básicos.

Cancún lo muestra con crudeza. Mientras que los turistas consumen tiempo al comprar descanso, diversión y olvido, los trabajadores que sostienen hoteles, restaurantes, transportes y servicios, lo producen. Otros simplemente esperan un salario digno, una vivienda estable o una oportunidad que siempre parece estar por llegar. Todo ocurre bajo el mismo sol, pero con relojes distintos.

Aquí la pregunta clave es quién controla ese tiempo. ¿Acaso esta precariedad temporal es una consecuencia inevitable del modelo turístico o el resultado de decisiones gubernamentales que se diluyen en discursos de progreso? En realidad, no se trata de una decisión aislada ni de un solo actor identificable, sino de un entramado donde el poder público y la lógica capitalista han institucionalizado la incertidumbre como forma de vida.

Los efectos de esta precariedad temporal se sienten en el cuerpo y en el día a día. La incertidumbre constante acelera el ritmo de la existencia, produce ansiedad y deja una sensación persistente de agotamiento. No hay margen para el descanso, el cuidado o el disfrute, ni para pensar más allá del día siguiente. La vida se organiza en función de sostener el presente inmediato, y esa falta de control sobre el propio tiempo termina desgastando no solo a las personas, sino también sus vínculos y la posibilidad de imaginar otra ciudad.

Aun así, esperar no siempre significa rendirse. A veces es sostener redes, inventar ritmos propios, habitar otros tiempos en medio del caos. Pero este halo de esperanza no es ingenuo ni optimista: nace de una conciencia incómoda, la de reconocer que el tiempo ha sido capturado y que esa captura no es natural. Implica entender la espera como una forma de cronopolítica, así como cuestionar un modelo que obliga a vivir siempre al límite del presente. Tal vez ahí, al empezar a pensar el tiempo de otra manera, en esos gestos mínimos y persistentes, se abra otra forma de habitar la ciudad.

*Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Un diálogo entre el corazón maya y el bordado de X-Pichil, Quintana Roo

Un diálogo entre el corazón maya y el bordado de X-Pichil, Quintana Roo

 



Un diálogo entre el corazón maya y el bordado de X-Pichil, Quintana Roo / 
María del Pilar Jiménez Márquez


En un patio de tierra bajo la sombra de árboles tropicales en X-Pichil, donde el sonido de la fauna se mezcla con el susurro de los hilos. Bordadoras y bordadores mayas, con sus manos de artistas “diseñan lo que hacen”, calculan la cantidad de hilos y colores que usarán para sus creaciones, “dialogan con su propio corazón para dar sentido a la obra” (León Portilla, 1980: 307), porque a partir de su trabajo expresan sus emociones más profundas, reflejando con ello pedazos de su tierra y su historia.

Para las bordadoras y bordadores mayas, el territorio no es solo un mapa o suelo, sino un «lugar donde pasan las cosas» (Coraggio, 2011:281). El bordado es la forma en que escriben la cultura en el espacio físico. Bordar es un acto creativo y un saber ancestral transmitido por generaciones, basa su existencia en los valores culturales transmitidos de manera transgeneracional. Es una de las innumerables formas de mostrar al mundo el “México Profundo” (Bonfil, 2019) que construye caminos de identidad.

Es también una actividad económica que persiste y se adapta para permitir y convertirse en un ingreso para las familias mayas que se desempeñan en la producción de bordados. Dependiendo de la prenda que se borde, puede demorar hasta seis meses su hechura. El trabajo dejado en cada prenda es único e irrepetible y debe ser valorado por su composición y diseño, pero también por el valor cultural que en sí mismo significa. La venta de los bordados enfrenta varios retos, el regateo y la competencia de productos en serie. La calidad del producto radica, en la resistencia del bordado a mano (Chúuy k´ab en maya), no se deshilará. La creativa forma de subsistir en la dinámica del mercado ha dado lugar a que las personas dedicadas a los bordados artesanales flexibilicen su trabajo e incluyan sus creaciones en distintas prendas, sin dejar de imprimir sus huellas en la tela, siempre empleando sus técnicas como la de Xook bil chúuy (en maya, hilo contado).

Durante la pandemia, la actividad productiva se detuvo y en algunos casos las personas bordadoras mayas mediante redes sociales lograron promocionar sus productos, logrando ventas, incluso fuera del país, lamentablemente no son la mayoría.

Por ello es fundamental que, con visión social, mediante las políticas públicas se encaminen esfuerzos para fortalecer a las bordadoras y los bordadores mayas en su labor del día a día, mediante la capacitación y profesionalización en diseño y patronaje, capacitación en uso de herramientas tecnológicas, habilitación de sus talleres con servicios de conectividad, así como con equipo para coser. La forma de organización en colectivos que actualmente tienen las bordadoras y bordadores brinda la posibilidad de conformar centros de diseño y patronaje con impactos locales importantes, que incidan además en el acceso a servicios sociales de salud, laborales y justicia; combatiendo con ello las décadas de inexistencia de políticas públicas de este tipo.

El bordado maya no es solo una artesanía, es un «lenguaje» y un patrimonio vivo que, al ser revalorizado, combate la desigualdad histórica y posiciona a las bordadoras y bordadores mayas como emprendedoras y emprendedores y guardianes de la cultura.

Este artículo se deriva de los resultados parciales de la investigación: Los sistemas productivos y de comercialización artesanales locales y su interacción con las artesanías foráneas en el estado de Quintana Roo.

Profesora-Investigadora, del departamento de Desarrollo Humano, en la Universidad del Caribe.




Leer más

El cuidado que Cancún no ve: una deuda urgente con la gente que cuida

El cuidado que Cancún no ve: una deuda urgente con la gente que cuida

 


El cuidado que Cancún no ve: una deuda urgente con la gente que cuida /
 Por Pilivet Aguiar Alayola


Cancún es una ciudad construida alrededor de una promesa: el cuidado impecable. Ése es
nuestro producto estrella: hoteles de lujo, servicios personalizados, atención meticulosa a
cada detalle del visitante, etc. Pero, dando un paso fuera de la zona hotelera, nos topamos
con las realidades de las colonias donde vive quien hace posible esa maravilla diaria: la
mesera, la camarista, el guía, la recepcionista, el jardinero, etc.

Allí, la promesa de cuidado se desvanece. La paradoja es dolorosa: somos expertos en
cuidar al foráneo, pero hemos descuidado a los nuestros. La crisis silenciosa del cuidado
está fracturando hogares, frenando carreras y limitando el futuro de la ciudad. ¿De qué
crisis hablamos? De la madre autónoma que elige entre llegar tarde a su trabajo (y
arriesgar su empleo) o dejar a su hijo pequeño en un lugar inseguro. Del hijo que, tras su
jornada en un restaurante, debe atender a su padre adulto mayor con discapacidad, sin
recursos ni conocimientos adecuados. De la familia que destina la mitad de su sueldo en
una guardería privada. Esta es la normalidad para miles de cancunenses, principalmente
mujeres.

El problema tiene raíces profundas: somos una ciudad joven, con muchos niños y niñas.
Somos una ciudad de migrantes, donde las redes familiares de apoyo son frágiles. Y somos
una ciudad de horarios exhaustivos, donde el turno de la tarde o el trabajo en domingo
destrozan cualquier arreglo familiar.

La carga abrumadoramente cae sobre las mujeres. Son ellas quienes reducen sus horas de
trabajo, quienes abandonan sus estudios, quienes cargan con el estrés constante de
resolver los cuidados de una casa. Es una cuestión de justicia, pero también de economía:
el talento y la energía de la mitad de la población están siendo agotados.

La buena noticia: La solución ya existe. Se llama “Sistema de Cuidados”. No es un sueño
abstracto sino propuestas concretas que incluyen centros de cuidado infantil municipales
en colonias clave, con horarios extendidos que coincidan con los turnos hoteleros;
comedores comunitarios, apoyo a cuidadores de adultos mayores, con capacitación y
respiro; un directorio certificado de cuidadoras, que salga de la informalidad, propuestas
de "banco de tiempo" comunitario, donde vecinos intercambian horas de cuidado, etc.

Es un sistema inteligente, que se paga a sí mismo en bienestar y productividad. Liberaría a
las mujeres para trabajar y estudiar. Daría paz mental a las familias. Crearía empleos
formales y dignos en el sector del cuidado. Mejoraría la vida de nuestras infancias y
juventudes. En resumen, haría de Cancún una ciudad más humana, justa y en realidad,
más próspera.

Así que esto es un llamado a la acción: es una responsabilidad de todos y todas solicitar un
sistema de cuidados municipal. Cancún merece ser un hogar para quienes lo habitan, no
solo un destino para quienes lo visitan. Construyamos el cuidado que nos debemos. Por el
bienestar de todos y todas.

Profesora-Investigadora, Depto. Desarrollo Humano, Universidad del Caribe.




Leer más

Uniformes hoteleros: Más allá de la Estética

Uniformes hoteleros: Más allá de la Estética



Uniformes hoteleros: Más allá de la Estética / Dr. Ricardo Sonda de la Rosa

El primer contacto entre el huésped y el hotel no ocurre en el proceso de registro en la
recepción, sino en la percepción visual de los colaboradores del hotel ya que el diseño de
los uniformes del departamento de seguridad, bellboys, concierges, cocina, animación y
más, actúa como un vehículo de comunicación estratégica y construcción de marca.

La hotelería contemporánea ha evolucionado de ser una industria de servicios a una
industria de creación de experiencias. En este ecosistema, el uniforme deja de ser una
simple prenda de protección para convertirse en una herramienta de distinción y orgullo.
Según los estándares de gestión de marca de 2026, la vestimenta del personal es el
"punto de contacto" más crítico ya que por medio de éste se comunica instantáneamente los valores, la categoría y la promesa de servicio del hotel, sin necesidad de mediar palabra.

Desde una perspectiva psicológica, el uniforme profesional genera un efecto de confianza
y autoridad. Un diseño coherente proyecta orden y profesionalismo, reduciendo la
ansiedad del viajero al identificar rápidamente a quién acudir. Por ejemplo, en hoteles de
gran lujo, la elegancia de los cortes clásicos refuerza la exclusividad, mientras que en
hoteles boutique o "lifestyle", los uniformes más informales y modernos buscan eliminar
las barreras jerárquicas para fomentar una conexión más orgánica con el huésped.

La diferenciación interna es otro pilar fundamental. El diseño debe permitir una
segmentación clara de departamentos (recepción, concierge, alimentos y bebidas) sin
romper la unidad estética global. Esta "armonía visual" permite que el hotel se perciba
como una maquinaria perfectamente aceitada. Debemos de entender que, el uniforme es
el embajador silencioso de la marca. Una estrategia de identidad corporativa exitosa debe
priorizar el diseño de vestuario como un activo estratégico que refuerza la cultura
organizacional y garantiza una primera impresión impecable que perdura durante toda la
estancia.

Asimismo, quiero compartir con el lector la evolución técnica y social de los uniformes
hoteleros ya que los uniformes hoy en día se centran en la ergonomía, el uso de textiles
inteligentes y el compromiso con la sostenibilidad en la hotelería moderna.

Si el primer artículo abordaba la imagen, En este sentido, el uniforme tiene su enfoque en
la operatividad y el bienestar del colaborador. En 2026, la industria hotelera reconoce que
un trabajador cómodo es un trabajador productivo. La ingeniería textil ha revolucionado el
sector con el desarrollo de tejidos técnicos: fibras con memoria de forma que no requieren
planchado, materiales antimicrobianos para el personal de ama de llaves y textiles
termorreguladores que mejoran el rendimiento en áreas críticas como la cocina.

La ergonomía ya no es opcional. El diseño actual se basa en estudios cinéticos para
asegurar que el uniforme facilite el movimiento y prevenga lesiones laborales,
especialmente en departamentos de alta exigencia física. Sin embargo, la innovación no
es solo funcional, sino ética. Siguiendo las directrices globales de sostenibilidad, las
cadenas hoteleras líderes han implementado programas de "economía circular", utilizando
fibras obtenidas de plásticos recuperados del océano y procesos de teñido que ahorran
hasta un 90% de agua.

Finalmente, el uniforme del futuro inmediato es un símbolo de inclusión. Las políticas de
vestuario están migrando hacia modelos neutrales en cuanto al género y respetuosos con
la diversidad cultural del staff, permitiendo adaptaciones por motivos religiosos o de
identidad personal.

Esta transición refleja una hotelería más humana y consciente. En definitiva, la evolución
del uniforme hotelero demuestra que la eficiencia operativa y el compromiso social
pueden, y deben, ir de la mano para elevar los estándares de la industria hacia una nueva
era de excelencia responsable.

Así es que la próxima vez que te digan, ¿te gustaría trabajar en un hotel donde te den
uniforme?, piénsalo dos veces, antes de priorizar tu deseo de libertad de imagen.


Profesor-Investigador, Departamento de Turismo Sustentable, Gastronomía y
Hotelería, Universidad del Caribe, rsonda@ucaribe.edu.mx

Leer más

¿Es Cancún una ciudad cuidadora para las y los jóvenes universitarios?

¿Es Cancún una ciudad cuidadora para las y los jóvenes universitarios?

Voces Universitarias | Christine McCoy*

 En los últimos años, el concepto de ciudad cuidadora ha ganado fuerza en el urbanismo, las políticas públicas y el debate social. A diferencia de los modelos de ciudad centrados en la productividad, el consumo o la lógica del mercado, la ciudad cuidadora propone algo básico: poner la sostenibilidad de la vida en el centro. Es decir, pensar la ciudad desde lo cotidiano: cómo nos movemos, cómo habitamos los espacios, qué tan seguros son, qué tan accesibles resultan y qué tan posible es vivir con bienestar.

Esta mirada tiene raíces en la ética feminista y en los estudios sobre la reproducción social.

Diversas autoras han subrayado que el cuidado no es un asunto “privado” ni marginal, sino una dimensión esencial para sostener la vida social y económica. Desde ahí, el enfoque se ha trasladado al territorio y a la vida urbana: ¿qué tipo de ciudad facilita el cuidado —de una misma persona, de otras y del entorno— y qué tipo de ciudad lo dificulta?

Una definición especialmente útil plantea que la ciudad cuidadora es aquella que te permite cuidarte, cuidar a otras personas, cuidar el entorno y también recibir cuidados (Chinchilla, 2019).

Bajo esta perspectiva, una ciudad cuidadora debería ofrecer espacios públicos seguros e iluminados, infraestructura que facilite la vida cotidiana, barrios con equipamientos para el cuidado, accesibilidad para personas con diversidad funcional y condiciones que fomenten la autonomía. También implica un compromiso ciudadano y una planeación urbana donde el peatón sea protagonista (Col·lectiu Punt 6, 2019).

Con esta definición en mente, se analizaron los resultados de una encuesta aplicada a 365 estudiantes de la Universidad del Caribe, con el objetivo de conocer si perciben a Cancún como una ciudad cuidadora.

Los datos son contundentes. Ante la pregunta directa sobre si Cancún es una ciudad que les cuida, el 93% respondió que no. Además, el 82% la consideró una ciudad no saludable. A esto se suma una percepción de desatención hacia las juventudes: el 64% opinó que no se toma en cuenta a las y los jóvenes, porque con frecuencia se les minimiza o se les considera inmaduros.

Un punto central en la idea de ciudad cuidadora es la movilidad cotidiana: caminar debería ser una opción real, segura y accesible. En ese sentido, las banquetas son mucho más que un detalle urbano: son infraestructura de autonomía. Sin embargo, el 69% de las y los estudiantes reportó que las banquetas no son continuas, están obstruidas o, en algunos casos, simplemente no existen. Cuando el caminar se vuelve difícil o inseguro, la ciudad deja de acompañar la vida diaria y, con ello, se aleja del ideal cuidador.

La seguridad aparece como un tema complejo. Aunque en el debate público suele dominar la idea de una ciudad insegura, en la encuesta se observa un matiz: solo el 7% dijo sentirse inseguro en su espacio favorito. Aun así, el 10% señaló que no existen medidas de seguridad en los espacios públicos que frecuenta y el 47% considera que su espacio público favorito es seguro. Sobre el estado general de los espacios públicos, las opiniones se dividen: el 33% percibe que están en malas condiciones, mientras el 38% considera que se encuentran en buen estado. Esto sugiere una experiencia urbana desigual: hay zonas o espacios que sí funcionan, pero esa calidad no es necesariamente la regla para toda la ciudad.

En términos de inclusión, los resultados también encienden alertas. El 51% considera que Cancún no es una ciudad inclusiva, principalmente por la falta de cultura de inclusión. Y un dato particularmente sensible en una ciudad costera: el 45% percibe que se limita el acceso a las playas, lo cual impacta directamente en el derecho al espacio público y al disfrute del entorno.

Cancún es una ciudad relativamente joven —con poco más de medio siglo de crecimiento acelerado— y ha impulsado un modelo de desarrollo que, con frecuencia, prioriza la atención a la industria turística. Este enfoque, aunque ha dinamizado la economía, también puede generar una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué lugar ocupan quienes viven aquí, estudian aquí y construyen su vida cotidiana aquí? A la luz de los resultados, la percepción estudiantil sugiere que aún falta mucho para que Cancún sea vivida como una ciudad que cuida.

Si de verdad queremos acercarnos a una ciudad cuidadora, el reto no es abstracto: pasa por acciones muy concretas. Banquetas continuas y accesibles, iluminación adecuada, mantenimiento de espacios públicos, políticas de inclusión efectivas, garantía del acceso a playas y, sobre todo, mecanismos reales para escuchar e incorporar a las juventudes en las decisiones urbanas. Porque una ciudad cuidadora no se define por el discurso: se reconoce en lo cotidiano, cuando habitarla no desgasta, sino que sostiene.

Leer más

Dos Fridas, dos Méxicos: la economía que no se mira en el espejo

Dos Fridas, dos Méxicos: la economía que no se mira en el espejo

Voces Universitarias | Dr. Juan Boggio*

 Frida Kahlo pintó en 1939 una imagen que sigue perturbando: dos mujeres sentadas una junto a la otra, idénticas en rostro y en nombre, pero vestidas de modo diferente y separadas por algo que ninguna ropa logra tapar. Las une un delgado cordón de venas que recorre sus torsos. Una de las venas está rota. La sangre que debería circular entre ambas se derrama en silencio sobre su falda. Esa imagen es México.

No una metáfora poética, sino una descripción estructural. La economía mexicana existe en dos planos simultáneos que comparten territorio, moneda y gobierno, pero que rara vez se hablan. En uno de esos planos habita un sector moderno: empresas manufactureras integradas a cadenas globales de valor, maquiladoras que exportan componentes de precisión, corporativos con estándares internacionales de productividad, acceso a crédito formal y contratos que se cumplen. En el otro plano vive la mayoría: más de cuatro millones de microempresas por necesidad, mercados informales, autoempleo sin seguridad ni escala, economías de subsistencia donde el objetivo no es crecer, sino sobrevivir.

Ambas Fridas están sentadas en el mismo banco. Pero no comparten destino.

Entre 2008 y 2015, el mundo apostó al emprendimiento como motor de recuperación tras la crisis financiera. Chile lanzó Start-Up Chile y atrajo a fundadores de 37 países. Brasil desplegó su red de SEBRAE para llegar a millones de pequeñas empresas. España reformó radicalmente su legislación y logró que más de 290,000 jóvenes emprendedores aprovecharan la crisis como ventana. México también actuó: creó el INADEM, diseñó fondos de contrapartida, impulsó incubadoras y financió programas de alto impacto.

Los resultados, sin embargo, fueron distintos. Evaluaciones independientes confirmaron efectos positivos pero modestos. El problema no estaba en el diseño de los programas. El problema estaba en la estructura sobre la que aterrizaban.

El sector moderno mexicano, concentrado en el norte y orientado a la exportación, creció en productividad durante esos años. Las microempresas informales, al mismo tiempo, la vieron caer. La brecha no se cerró: se amplió. El INADEM alcanzó aproximadamente 150 a 200 empresas de alto potencial por año en un universo de millones. El aparato de política operaba en la realidad de una Frida mientras la otra permanecía invisible.

La vena que debería conectar ambos mundos, que en condiciones sanas llevaría conocimiento, tecnología y oportunidades del sector moderno al tejido informal, nunca circuló con fuerza. Las maquiladoras importaban sus insumos; los encadenamientos con proveedores locales eran escasos. La economía informal no accedía al crédito formal, ni a la protección legal, ni a los programas de apoyo. El INADEM duró cinco años antes de ser disuelto. CORFO, su equivalente chileno, lleva más de ocho décadas operando. SEBRAE, el organismo brasileño de apoyo a la pequeña empresa, supera ya las cinco décadas sin haber dependido jamás de la voluntad de un solo gobierno para sobrevivir.

El cuadro de Kahlo no termina en tragedia. Termina en suspenso, que es peor. Ahí siguen las dos Fridas: juntas, quietas, mirando al frente como si esperaran un desenlace que la pintura se niega a dar.

Lo que sí ofrece el diagnóstico es claridad: no basta con diseñar buenos programas si no se interviene en la estructura que separa los dos mundos. Mientras la vena siga rota, la sangre seguirá derramándose sobre su falda, y México producirá microempresas por necesidad donde podría estar generando empresas que crezcan, innoven y jalen al otro sector consigo.

*Profesor-Investigador Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe

Leer más

Innovación empresarial y modernización nacional: el legado emprendedor de la Italia unificada

Innovación empresarial y modernización nacional: el legado emprendedor de la Italia unificada


Voces Universitarias | Dr. Juan Boggio*

 En el norte de Italia, tras la unificación de 1861, emergió una cultura emprendedora fundamentada en el racionalismo aplicado, la vocación por el oficio y una disciplina empresarial rigurosa. En el Politecnico di Milano y el Politecnico di Torino, los estudiantes no solo dominaban fundamentos técnicos; también concebían proyectos empresariales en laboratorios, círculos de debate y concursos de prototipos. Asimilaron que innovar implica someter cada propuesta al escrutinio empírico: diseñar, medir, refinar y rediseñar; un método que posteriormente adoptaron centenares de empresas en toda Europa.

Una anécdota célebre ilustra ese espíritu práctico y resuelto. En 1962, Ferruccio Lamborghini, empresario agrícola con obsesión por la precisión mecánica, escribió a Enzo Ferrari para señalar deficiencias en el embrague de su 250 GT; la respuesta desdeñosa de Ferrari, "ocúpese de sus tractores", encendió la determinación de Lamborghini; aquella misma noche concibió su propio deportivo, articuló su dominio técnico con la ambición de liderazgo sobre ruedas y así surgió un referente de innovación disruptiva.

Pirelli, desde Milán, construyó su imperio sobre una logística racionalista que optimizaba rutas, reducía desperdicios y transformaba caucho en producto global; en cada planta, equipos formados en procesos sistemáticos registraban tiempos y resultados para perfeccionar operaciones de manera constante y colaborativa.

En Turín, Giovanni Agnelli convirtió FIAT en símbolo de movilidad social y producción en serie; instituyó la rotación de funciones para que los colaboradores transitaran por cada estación de trabajo y comprendieran todas las fases del proceso productivo; así democratizó el automóvil mediante modelos robustos y accesibles.

Adriano Olivetti, en Ivrea, elevó el diseño con vocación comunitaria a otra dimensión: en 1960, su Centro Studi desarrolló el ELEA 9003, una de las primeras computadoras europeas completamente transistorizada; además fundó la revista Comunità, cooperativas de vivienda para empleados y espacios culturales con música, arte y café integrados al entorno laboral; su empresa-ciudad demostró que el bienestar colectivo potencia la creatividad y la productividad.

En Génova, Ansaldo especializó a sus equipos en proyectos de infraestructura: puertos, centrales eléctricas y líneas ferroviarias articularon regiones y modernizaron el país; cada obra constituyó un acto de cohesión nacional y de aplicación rigurosa del conocimiento al servicio del desarrollo.

¿Qué lecciones ofrece esta tradición emprendedora a Cancún y a la Universidad del Caribe?

Someter las ideas al método: planificar ciclos semanales de prueba y ajuste al modo del Politecnico di Torino. Diseñar entornos híbridos y flexibles donde fluyan ideas sin fricciones, tal como concibió Olivetti en su empresa-ciudad. Tejer alianzas sólidas con universidades, clústeres turísticos y emprendedores locales; la red constituye la palanca de crecimiento.

El denominador común de estos casos es el sapere fare: un saber hacer metódico, colaborativo y orientado a resultados concretos. Esa lógica operativa, más que cualquier contexto geográfico particular, explica la capacidad de transformación que exhibieron estas empresas.

La Universidad del Caribe ofrece la Licenciatura en Innovación Empresarial, consulta nuestra Convocatoria de Admisión 2026 en https://www.unicaribe.mx/

*Profesor-Investigador de Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Atención fragmentada: la mirada contemplativa como acto de resistencia

Atención fragmentada: la mirada contemplativa como acto de resistencia

  Voces Universitarias | Dra. Carmen Lilia Cervantes Bello*

Vivimos en una época que celebra la velocidad, la disponibilidad y el rendimiento constante. Sin embargo, algo esencial se ha ido perdiendo en ese proceso: la atención.

No solo como capacidad cognitiva, sino como forma de relación con el mundo. La atención no es un simple esfuerzo mental o técnica de concentración; exige una disposición del alma, una apertura silenciosa que permite que la realidad se presente tal como es. Atender implica suspender el impulso de apropiarse, dominar o consumir.

Hoy, la percepción se ha vuelto voraz. Carece casi por completo de una dimensión contemplativa, pasamos el tiempo “devorando” imágenes, datos, opiniones, notificaciones.

Miramos no para comprender ni para dejarnos afectar, sino para acumular estímulos. En lugar de demorarnos, deslizamos. En lugar de escuchar, reaccionamos. Noticias inconexas, videos breves, titulares urgentes: cada fragmento reclama atención solo para ser rápidamente reemplazado por el siguiente. La atención no se sostiene; se dispersa.

Esta fragmentación no es un efecto colateral, sino un principio de funcionamiento de la sociedad de la adicción.

Cuando la atención se debilita, las relaciones interpersonales se vacían de presencia: se escucha sin escuchar, se responde sin comprender, se convive sin estar realmente con el otro. El declive de la atención erosiona así los vínculos, empobrece el diálogo y favorece formas de relación cada vez más instrumentales, marcadas por la prisa, la distracción y la utilidad. En este sentido, la crisis contemporánea de la atención no es solo un problema cognitivo o tecnológico, sino una crisis del lazo social, que dificulta la empatía y la posibilidad misma de un encuentro genuino.

La digitalización ha acelerado de manera radical esta lógica. Todo parece estar permanentemente a disposición: la información, las personas, los territorios, incluso la intimidad. Nos habituamos a que la realidad sea inmediatamente alcanzable, calculable y consumible. Esta aparente disposición no amplía necesariamente nuestra experiencia del mundo; por el contrario, la aplana. Cuando todo está al alcance, nada exige espera. Y sin espera, no hay atención profunda.

Bajo esta presión constante que siempre reclama algo de nosotros, olvidamos la mirada contemplativa, una forma de presencia completa que no busca utilidad ni gratificación instantánea. Esta atención profunda no se fija en lo fugaz, sino en lo que sostiene sentido —ya sea un rostro humano, un texto, un paisaje, un silencio— y, al hacerlo, restituye densidad y significado a nuestra experiencia.

Recuperarla hoy no es desconectarse del mundo, sino volver a habitarlo con profundidad.

Escuchar al otro, al mundo, a uno mismo requiere tiempo, silencio y vulnerabilidad.

Recuperar la atención, como proponía Simone Weil, no es desconectarse del mundo, sino volver a habitarlo con profundidad. Tal vez hoy, más que nunca, atender sea un acto de amor y resistencia.

*Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Diálogo académico sobre seguridad social, movilidad humana y cambio económico

Diálogo académico sobre seguridad social, movilidad humana y cambio económico


Voces Universitarias | 
Dra. Elda Leticia León Vite*

 La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara) es uno de los encuentros culturales y académicos más relevantes a nivel internacional y el principal foro editorial del mundo de habla hispana. En su edición 2025, la FIL reafirmó su papel como un espacio estratégico para la difusión del conocimiento, el intercambio interdisciplinario y la vinculación entre instituciones académicas, organismos públicos y sociedad. Para la comunidad universitaria, este evento representa una oportunidad clave para acercarse a debates contemporáneos, conocer proyectos de investigación de impacto y fortalecer redes de colaboración nacional e internacional.

En este marco, la Universidad del Caribe tuvo una destacada participación mediante una comisión oficial de representación institucional, realizada de manera conjunta con la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), con el objetivo de fortalecer vínculos académicos e institucionales en torno a temas prioritarios como la seguridad social, la movilidad humana y las transformaciones económicas. Estás problemáticas resultan especialmente relevantes para la formación académica, la investigación aplicada y la formulación de políticas públicas en contextos de cambio social acelerado.

Durante la comisión, se participó como representante de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS) en el stand del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), un espacio de alta visibilidad y diálogo interinstitucional dentro de la FIL. En este contexto, se llevó a cabo la presentación del libro Estructuras en Movimiento: flujos humanos, estabilidad en riesgo y la geometría del cambio económico, una de las profesoras que coordinó la obra, es quien suscribe, la cual aborda de manera crítica e interdisciplinaria los desafíos que enfrentan las economías y los sistemas de seguridad social, los flujos humanos y los riesgos estructurales contemporáneos.

Así mismo, se difundieron los aportes académicos del capítulo de autoría propia, así como las contribuciones de investigadoras e investigadores de la Universidad del Caribe promoviendo el intercambio de ideas con académicos, estudiantes, especialistas, tomadores de decisión y público interesado.

Como resultado de esta participación, se logró una importante visibilidad institucional de nuestra Universidad en un foro internacional de alto impacto cultural y académico. El stand del IMSS se consolidó como un espacio de convergencia para el diálogo interinstitucional, permitiendo dar a conocer el trabajo de investigación que se desarrolla en el Departamento de Economía y Negocios en colaboración con la CISS y universidades públicas de reconocido prestigio.

La presencia de la Universidad del Caribe en la FIL Guadalajara 2025 reafirma su compromiso con la difusión del conocimiento, el fortalecimiento de redes académicas y la vinculación entre investigación, docencia y políticas públicas, que contribuyen de manera significativa a posicionar a la universidad como un referente regional en el análisis de los desafíos sociales y económicos contemporáneos en beneficio de su comunidad académica y estudiantil.

*Profesora Investigadora del Departamento de Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

La brecha digital en la organización

La brecha digital en la organización



Voces Universitarias | Miguel Ángel Olivares Urbina*

 La digitalización debe concebirse como un proceso sociotécnico que articule tecnología, personas y procesos bajo una visión estratégica integral. Superar la brecha digital organizacional requiere liderazgo, capacitación continua y una transición consciente de iniciativas individuales y dispersas hacia una integración profunda en la cultura organizacional. Solo mediante una apropiación crítica y responsable de las herramientas

La incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se ha consolidado como un eje fundamental en los procesos de transformación económica y en el fortalecimiento de la competitividad organizacional. No obstante, la evidencia empírica y la literatura especializada coinciden en que la sola disponibilidad de infraestructura tecnológica resulta insuficiente para garantizar resultados positivos. El verdadero desafío se encuentra en la denominada brecha digital organizacional, entendida como una desigualdad compleja que no se limita al acceso físico, sino que se manifiesta con mayor fuerza en los niveles de uso, apropiación y aprovechamiento estratégico de la tecnología.

El análisis de esta brecha ha transitado de un enfoque centrado en la dotación de equipos y conectividad brecha de primer orden hacia una perspectiva que enfatiza las capacidades, habilidades y competencias para utilizar de manera efectiva las herramientas digitales brecha de segundo orden. En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), la experiencia demuestra que el éxito de los procesos de digitalización depende en mayor medida de factores internos, como el capital humano, los conocimientos tecnológicos del personal y el nivel de formación de los directivos, que de la inversión económica destinada al equipamiento.

Estudios realizados en contextos regionales como Aguascalientes y Quintana Roo muestran que, si bien muchas empresas cuentan con acceso básico a Internet y equipos de cómputo, enfrentan limitaciones significativas para avanzar hacia esquemas de uso intensivo y especializado, como la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial generativa. Esta situación se explica, en gran medida, por la ausencia de una visión estratégica que articule la tecnología con los objetivos organizacionales de mediano y largo plazo.

Un elemento recurrente es que la digitalización suele abordarse de manera fragmentada y reactiva, enfocándose en actividades operativas como la promoción en redes sociales o la venta mediante aplicaciones de mensajería. Sin embargo, estas acciones aisladas rara vez se integran en una estrategia institucional coherente. Como resultado, se genera una desconexión crítica: mientras las organizaciones consideran que están innovando, los clientes no perciben un valor diferencial claro, ya que continúan privilegiando factores tradicionales como la confianza, el trato cercano y la reputación.

Desde esta perspectiva, la brecha tecnológica es, en esencia, un problema de cultura organizacional y de formación. La resistencia al cambio por parte de los fundadores, la ausencia de liderazgo digital y la falta de planes tecnológicos de largo plazo comprometen la capacidad de adaptación y supervivencia de las organizaciones en un entorno global altamente dinámico. En América Latina, estas limitaciones se ven agravadas por deficiencias estructurales de infraestructura
y por la carencia de marcos éticos y normativos claros en materia de seguridad y gestión de datos.

*Profesor Investigador, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

¿Qué son los Sistemas de Gestión Logística?

¿Qué son los Sistemas de Gestión Logística?


Voces Universitarias | Dr. Antonio Sucre*

 Todo sistema de gestión logística (SGL) debe estar diseñado e integrado con los sistemas normalizados de gestión: calidad (ISO 9001), medio ambiente (ISO 14001), seguridad y salud en el trabajo (OHSAS 18001), entre otros.

El modelo de gestión debe permitir el uso de herramientas de diagnóstico basadas en procesos de evaluación del nivel de madurez y de auditoría de los SGL, para garantizar que los resultados obtenidos sean idóneos del propio modelo de gestión y de las herramientas de diagnóstico aplicadas para evaluar el nivel de madurez y conformidad de los sistemas de gestión logística.

El modelo contempla los siguientes procesos: a.- Identificación de requisitos logísticos del cliente. b.- Gestión de recursos. c.- Análisis y mejora del sistema de gestión logística. d.- Visibilidad del cliente.; los cuales facilitan la certidumbre y confiabilidad garantizando el cumplimiento de las normas de calidad, de medio ambiente y de seguridad y salud en el trabajo.

El SGL debe asegurar que se satisfagan los requisitos logísticos a través de la identificación de los procesos necesarios para el SGL, con criterios y métodos que aseguren la operación y el control, con recursos de información que apoyan las decisiones.

Para medir, analizar y mejorar el SGL debe definir Indicadores de Claves de Desempeño (KPI´s) de servicio y atención al cliente; medir el desempeño de los proveedores, medir la gestión de los inventarios, medir el desempeño de la distribución y el transporte, medir la gestión del almacenamiento y la logística de recuperación.

Todo ello conduce a una cadena de suministro eficiente, amigable con el medio ambiente y haciendo uso óptimo de los recursos humanos, técnicos y monetarios.

*Profesor-Investigador, Depto. Ciencias Básicas e Ingenierías, Unicaribe.

Leer más

Priones culturales: cuando las ideas enferman

Priones culturales: cuando las ideas enferman

Voces Universitarias | Dr. Víctor Peralta del Riego*

 Pensemos en la palabra “libertad”. El análisis clásico de Isaiah Berlin distingue dos sentidos: la libertad negativa (ausencia de coacción externa) y la positiva (autonomía o autodominio). Muchos filósofos debaten cuál es la “verdadera”, pero propongo al lector suspender el juicio moral. Imagine por un momento que la filosofía se parece a la ingeniería química: diseñar un concepto es como diseñar una proteína que, al liberarse en una mente activa, tendrá efectos fisiológicos concretos.

Las palabras son vehículos que nos "forman". Así como los virus afectan nuestra conducta biológica, los conceptos afectan nuestra conducta intelectual, emocional, y hasta la social.

Recuerdo a un tío que en los setenta ironizaba sobre la libertad en el mundo Occidental: “Eres libre de comprar yates y aviones, ¡pero a ver, págatelos!”. Es una crítica potente: una sociedad con libertad negativa garantizada, pero sin capacidad económica, se siente—y remarco, se siente— encarcelada—todavía.

Si la filosofía diseña conceptos, debemos admitir que hay malos diseños. Algunos actúan como venenos o, peor aún, como priones. Biológicamente, los priones son proteínas mal plegadas que el cuerpo reconoce como propias, burlando muchas de las defensas del sistema inmunológico. Se replican convirtiendo a otras proteínas sanas en copias defectuosas, creando una reacción en cadena que destruye el tejido en el que se acumulan, como en la enfermedad de las vacas locas. Son incurables precisamente porque parecen "nuestras".

¿Qué pasa cuando inoculamos un "concepto priónico"? Es una idea que parece funcional porque simplifica la realidad, pero que descompone nuestra red de creencias. Una de estas enfermedades es la idiocia. Para los griegos, el idiotes era quien juzgaba solo desde su interés privado. El idiota moderno entiende el "yo", pero no procesa que una medida que le perjudica personalmente puede ser vital para la armonía o la supervivencia del todo. Su mente ha reducido la realidad a su propio ombligo.

Pero el prion muta y presenta una variante opuesta: el concepto "zombie". Es el colectivismo irreflexivo del que advertía Bukowski en El genio de la multitud. Son masas que predican Amor y Paz pero carecen de la capacidad individual para ejercerlos. Si el idiota enferma por aislamiento egoísta, el zombie enferma por disolución en la turba. Ambos sufren del mismo mal de origen: el reduccionismo. Creen que la verdad es solo una parte (el Yo o el Nosotros), amputando la complejidad humana.

Aquí es donde la filosofía se vuelve urgente. Si la cultura es el ecosistema donde circulan estas proteínas, nuestro sistema inmunológico debe ser el razonamiento riguroso. Ese que es capaz de sostener la tensión entre la libertad individual y la responsabilidad colectiva sin colapsar. Dado que el prion engaña por su apariencia, es difícil detectarlo. Un modo es aplicando rigurosamente el adagio: “por sus frutos los conoceréis”. Si el fruto de un concepto es la soledad del idiota o el odio del zombie, estamos ante una idea enferma que no deja rastros visibles en el tejido del cerebro. La tarea del pensamiento crítico es afinar ese sistema inmune para distinguir, antes de que sea tarde, entre la proteína que nutre y el prion que envenena.

*Profesor-Investigador, Depto. Desarrollo Humano, Universidad del Caribe

Leer más

La satisfacción del cliente a través de la eficiencia del personal y del servicio

La satisfacción del cliente a través de la eficiencia del personal y del servicio

Voces Universitarias | Dra. Lucila Zárraga Cano

 Hablar sobre satisfacción y calidad en el servicio son temas relevantes cuando se trata de estudiar a las empresas de servicios y más estando en Quintana Roo, en donde el turismo es el motor principal de la economía del estado. En el caso específico del sector de servicios, el consumidor se fija tanto en la eficiencia del personal, como en la eficiencia del servicio, por lo que es importante evaluar continuamente la calidad del servicio y la satisfacción del cliente; estos dos componentes que no debemos perder de vista y en donde el factor humano es un elemento importante en esta ecuación, pues es quién facilita la entrega del servicio.

La interacción que existe entre el personal y el consumidor, es el contacto que tienen las empresas con sus clientes. El personal es parte esencial de los momentos de la verdad, es donde se da una relación entre el cliente y un representante de la empresa, por lo que toda información que se genere de este acercamiento, es útil para establecer estrategias orientadas al cliente.

Cuando existe esta interacción debemos verlo como una evaluación del servicio, ya que podemos medir el resultado técnico del servicio, es decir podremos obtener información sobre procesos y productos, de esta manera las empresas pueden hacer un plano de servicio, que es una guía o un mapa de cómo se debe ofrecer el producto o servicio y que las personas involucradas puedan entenderlo y aplicarlo en su trabajo, lo cual fomentara un agrado del servicio.

La satisfacción es la respuesta de la realización del consumidor, proporcionándole un nivel placentero relacionado con el consumo, pero también es un juicio transitorio que es susceptible al cambio y se da mediante una evaluación de la calidad del servicio y busca exceder las expectativas que se originan de la eficiencia del personal y eficiencia del servicio.

*Profesora-Investigadora del Depto. de Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Chetumal: la nueva frontera de oportunidad económica en México

Chetumal: la nueva frontera de oportunidad económica en México

Voces Universitarias | Brenda Lizeth Soto Pérez*

 ¿Sabías que en Chetumal se pueden encontrar diversos beneficios fiscales que buscan convertir al sur de Quintana Roo en uno de los polos logísticos, comerciales e industriales más atractivos del país?

Te explico brevemente cuales son lo posibles beneficios para las empresas en Chetumal:

- Zona libre: Al ser una zona libre se exenta del pago de Impuesto General de Importación (IGI) en ciertos productos, de manera adicional un crédito fiscal del 100% del Derecho de Trámite Aduanero (DTA). Para las operaciones dentro del Tianguis del Bienestar, otorga 100% de crédito en Impuesto Sobre la Renta (ISR) e Impuesto al Valor Agregado (IVA) hasta el 2030, siempre que el IVA no sea trasladado al consumidor.

Rocha, et al (2025) mencionan, mediante un ejemplo de cosméticos, que el impacto de los impuestos sobre el costo total del producto es:

- 19.95% – Resto del país

- 3.84% – Zona Libre

- 0.79% – Tianguis del Bienestar

Es decir, un producto que el resto del país se vende en $119.95 MXN, en el tianguis del bienestar se puede vender en $100.79 MXN. Sin embargo, es importante mencionar que este beneficio sería mayor, de aprobarse la reforma a la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación (LIGIE), en la cual se contemplan incrementar aranceles, en algunos casos del 50%. Lo cual dejaría el ejemplo anterior de la siguiente forma: resto del país $154.95 y el tianguis del bienestar $100.79 MXN.

- Región Fronteriza Sur: decreto de estímulos fiscales que ofrece crédito fiscal equivalente a una tercera parte del ISR causado y un crédito fiscal equivalente al 50% del IVA.

- Recinto Fiscalizado Estratégico (RFE): El parque industrial Chetumal cuenta con un RFE, el cual permite importar mercancía de manera temporal, sin el pago de impuestos al comercio exterior; por el tiempo que esté en el RFE, para actividades como almacenamiento, transformación, elaboración y reparación.

- Polo de Desarrollo Económico del Bienestar: aplica estímulos fiscales a contribuyentes que realicen actividades productivas dentro del Polo, entre los beneficios están la deducción inmediata del 100% en inversiones de activo fijo y la deducción adicional del 25% en capacitación e innovación.

Con todos estos beneficios, Chetumal busca consolidarse como el proyecto económico más ambicioso de la región sur del país. Las empresas que se instalen hoy pueden aprovechar un conjunto de estímulos que difícilmente volverán a replicarse en el corto plazo.

Este es el momento de mirar hacia Chetumal no solo como frontera, sino como oportunidad estratégica de crecimiento, inversión, y transformación económica.

*Profesora-Investigadora, Depto. de Economía y Negocios.

Leer más

Parte II. El síndrome de burnout en la industria turística y sus estrategias para aminorarlo.

Parte II. El síndrome de burnout en la industria turística y sus estrategias para aminorarlo.


Voces Universitarias | Dr. Ricardo Sonda de la Rosa*

 En la anterior entrega hice mención de lo que es el burnout y tras reconocer su existencia en la industria turística, el siguiente desafío es proponer estrategias que permitan prevenirlo y gestionarlo de manera efectiva. Esto es crucial en un sector que depende, en gran medida, del contacto humano y de la calidad en la atención al cliente o al huésped.

En primer lugar, la gestión organizacional juega un papel central. Las empresas deben diseñar políticas laborales que promuevan horarios razonables, pausas activas y oportunidades de descanso real. El turismo es un sector donde las temporadas altas suelen exigir un esfuerzo adicional; sin embargo, este esfuerzo debe ser compensado mediante esquemas flexibles de rotación y beneficios que reconozcan la sobrecarga de trabajo.

Otra estrategia relevante es la capacitación constante, no solo en habilidades técnicas, sino también en el manejo del estrés, la comunicación efectiva y la inteligencia emocional. Los trabajadores turísticos, al enfrentarse a situaciones de presión con clientes internacionales, necesitan recursos que les permitan responder con profesionalismo sin sacrificar su salud emocional.

La cultura organizacional también desempeña un papel determinante. Promover un ambiente de apoyo, donde los líderes escuchen activamente y valoren el esfuerzo de su equipo, contribuye a reducir la percepción de aislamiento y desmotivación. Un trabajador que se siente respaldado por su organización tiene más probabilidades de sobreponerse al desgaste y mantener la calidad en su servicio.

Asimismo, es importante impulsar iniciativas de autocuidado. Fomentar hábitos saludables como la actividad física, la alimentación equilibrada y el descanso adecuado puede marcar la diferencia en la prevención del burnout. Las universidades y centros de formación turística también deben integrar estos temas en sus planes de estudio, sensibilizando a las nuevas generaciones sobre la importancia del equilibrio entre vida personal y profesional.

Por último, desde una perspectiva social, es indispensable que las políticas públicas reconozcan al trabajador turístico como un actor clave de la economía. Programas de salud ocupacional, campañas de prevención y marcos legales que regulen las condiciones laborales pueden contribuir a disminuir el riesgo de burnout y garantizar una industria turística más sostenible.

Puedo concluir que, atender el burnout no es solo un asunto de salud individual, sino una estrategia de competitividad. Una industria turística con trabajadores saludables es capaz de ofrecer experiencias auténticas, memorables y de calidad, consolidando así su papel como motor económico y cultural.

*Profesor-Investigador, Departamento de Turismo Sustentable, Gastronomía y Hotelería, Universidad del Caribe, rsonda@ucaribe.edu.mx

Leer más

Parte I. El síndrome de burnout en la industria turística y sus estrategias para aminorarlo

Parte I. El síndrome de burnout en la industria turística y sus estrategias para aminorarlo

Voces Universitarias | Dr. Ricardo Sonda de la Rosa*

En la industria turística, caracterizada por la atención constante al cliente y la búsqueda de experiencias memorables, se encuentra un fenómeno silencioso que afecta tanto a la productividad como al bienestar de los trabajadores: el síndrome de burnout. Este término, acuñado en la década de 1970 por el psicólogo Herbert Freudenberger, se refiere al desgaste emocional, físico y mental ocasionado por un estrés laboral crónico, especialmente en profesiones de servicio.

El burnout no surge de la noche a la mañana. Es un proceso paulatino en el que confluyen la sobrecarga laboral, la presión por cumplir estándares de calidad y la gestión de clientes exigentes.

En el turismo, estas condiciones se acentúan por las jornadas extensas, los horarios irregulares, la temporalidad del empleo y la alta rotación del personal. Todo ello configura un entorno propenso a la fatiga y al desgaste psicológico.

Las manifestaciones más comunes del burnout incluyen agotamiento extremo, despersonalización (una actitud fría y distante hacia clientes, huéspedes o compañeros) y la disminución del sentido de logro personal. En el caso de los trabajadores turísticos, este deterioro se traduce en un servicio mecánico, menor empatía con los visitantes y, en ocasiones, en conflictos dentro del equipo de trabajo.

El impacto del burnout va más allá del individuo. Para las empresas, significa mayor ausentismo, rotación de personal y una reducción en la calidad del servicio, lo que afecta directamente la experiencia del turista. A nivel social, implica trabajadores con menor satisfacción vital, propensos a problemas de salud mental e incluso físicos, como trastornos del sueño, ansiedad o depresión.

En este contexto, resulta fundamental visibilizar el síndrome de burnout como un problema estructural de la industria turística. Reconocer sus causas y consecuencias es el primer paso hacia la construcción de entornos laborales más saludables, donde se equilibre la productividad con el bienestar humano. La atención al turista no debe darse a costa de la salud de quienes hacen posible la experiencia de viajar.

¿Quieres saber cuáles son las estrategias más eficientes para enfrentar el burnout en el sector turístico?, te lo explico en la siguiente entrega de Voces Universitarias.

Profesor-Investigador, Departamento de Turismo Sustentable, Gastronomía y Hotelería, Universidad del Caribe, rsonda@ucaribe.edu.mx

Leer más

LA IA el nuevo reto de la Universidad

LA IA el nuevo reto de la Universidad

Voces Universitarias | 
Miguel Ángel Olivares*

 El avance de la Inteligencia Artificial (IA), definida como el campo de la informática que busca desarrollar algoritmos para realizar tareas que tradicionalmente requieren inteligencia humana, cómo el razonamiento, el aprendizaje y la toma de decisiones, ha irrumpido en el ámbito académico. Ante este fenómeno, surge una pregunta central: ¿dónde se encuentra el límite ético para su uso en trabajos universitarios?

Una investigación realizada en la Universidad del Caribe (UNICARIBE) exploró precisamente esta percepción, encuestando a 192 estudiantes de programas de Maestría, Negocios e Innovación, y Turismo Sustentable realizado por el Dr. Sonda y el Dr. Olivares (2024). El estudio destaca que, conceptualmente, la ética requiere un enfoque riguroso y sistemático, basado en la reflexión crítica. Por ello, es fundamental que el desarrollo de la IA se alinee con principios éticos como la fiabilidad, la justicia, la equidad, la supervisión y la transparencia.

La Controversia Global de la IA

La preocupación por la IA no es nueva. El avance de esta tecnología ha generado controversias significativas, incluyendo el riesgo de que los algoritmos repliquen y perpetúen la discriminación (sesgo algorítmico) al apoyarse en datos históricos, la vulneración de la privacidad debido a la recopilación de información personal y los vacíos legales, y el impacto potencial en el mercado laboral por la automatización de tareas.

El Veredicto Estudiantil: La Regla del 40%

Los resultados obtenidos en UNICARIBE son contundentes y revelan una postura pragmática: el 82% de los estudiantes considera ético el uso de la IA en actividades académicas. Sin embargo, esta aceptación viene con una condición clara: la intervención de la tecnología no debe exceder el 40% del trabajo total. Esta percepción refleja el deseo de los estudiantes por integrar los beneficios de la IA sin comprometer la integridad del trabajo propio.

La permisividad varía según el tipo de trabajo académico:

Mayor Aceptación (hasta el 40%): Artículos (91%) y Tesis (86%). Los trabajos de mayor envergadura, como tesis y proyectos, permiten más el uso de IA que las tareas y ensayos.

Menor Aceptación (hasta el 40%): Tareas (70%) y Ensayos (64%).

Se identificaron diferencias por división: los estudiantes de Turismo son consistentemente los más permisivos, mientras que los de Maestría son más reticentes, especialmente en la elaboración de ensayos.

Regulando el Futuro Académico

Este panorama subraya la urgencia de establecer marcos de gobernanza y regulación. Las recomendaciones clave del estudio se centran en establecer guías claras que definan el límite de uso (como el sugerido 40%), fomentar la reflexión ética y un enfoque crítico, y ajustar los métodos de evaluación universitarios.

Es indispensable que las instituciones ofrezcan capacitación para asegurar el uso responsable de la IA. Solo mediante la adhesión a pautas éticas bien definidas, se podrá aprovechar plenamente el potencial de la IA en la investigación y la academia, garantizando que esta tecnología beneficie a la sociedad sin menoscabar la integridad.

*Profesor-Investigador del Depto. de Economía y Negocios, Universidad del Caribe.

Leer más

Métodos de conservación de productos cárnicos desde casa

Métodos de conservación de productos cárnicos desde casa

Voces Universitarias | Edgar Fernando Peña Torres*

 ¿Alguna vez has comprado carne y productos cárnicos y te has preguntado qué hacer para que dure más tiempo sin perder su calidad y seguridad? Conservar carne en el hogar es una práctica desde hace muchos años y con las técnicas adecuadas, nos permite disfrutar de estos productos por mucho más tiempo, evitando el desperdicio y ahorrando dinero.

El principal enemigo de la carne son los microorganismos, como bacterias y hongos, que la descomponen. Por lo tanto, los métodos de conservación actúan creando un ambiente donde estos gérmenes no puedan proliferar, ya sea mediante el frío, la eliminación de la humedad o el uso de aditivos. En este sentido, la refrigeración es la solución más común y al almacenar la carne entre 0°C y 4°C se ralentiza el crecimiento bacteriano. Este método es ideal para consumos a corto plazo, siendo fundamental colocar la carne en un recipiente hermético o envuelta para evitar que sus jugos contaminen otros alimentos. Para una conservación mucho más prolongada, la congelación se convierte en la opción ideal. A temperaturas de -18°C o menos, el agua dentro de la carne se convierte en hielo, lo que la vuelve inutilizable para los microorganismos. La clave para un buen resultado es un envasado correcto, utilizando bolsas aptas para congelación y eliminando todo el aire posible para evitar deshidratar la carne.

Además del frío, existen otros métodos tradicionales que han perdurado por su eficacia. El salado es una técnica ancestrales que extrae la humedad de la carne mediante la sal. Por lo que la sal crea un ambiente donde las bacterias no pueden sobrevivir. Otra técnica relacionada es la deshidratación o secado, que elimina el agua necesaria para la vida microbiana. Si antes se hacía al sol y al aire, como en productos como la carne seca y la cecina, hoy existen deshidratadores eléctricos permiten secar tiras de carne de forma controlada y segura.

Indistintamente del método elegido en nuestro hogar, la seguridad alimentaria es la máxima prioridad. La higiene durante la manipulación es fundamental, y si en algún momento la carne desarrolla un olor, color o textura extraños, la decisión más conveniente es desecharla. Es por ello que, conocer estas técnicas nos da un control en la cocina, reduce el desperdicio de alimentos y nos permite disfrutar de la carne y productos cárnicos con total seguridad cuando nosotros lo decidamos.

*Profesor Investigador del Departamento de Turismo Sustentable, Gastronomía y Hotelería. Universidad del Caribe

Leer más

Cien años distinguiendo entre riesgo e incertidumbre en la práctica emprendedora

Cien años distinguiendo entre riesgo e incertidumbre en la práctica emprendedora

Voces Universitarias | Dr. Juan Boggio Vázquez*

En 2025 se cumplen 140 años del nacimiento de Frank H. Knight (7 de noviembre de 1885) y 104 años de la publicación de su libro más influyente, Risk, Uncertainty and Profit (1921). En esas páginas Knight trazó una distinción que cambió la teoría económica: riesgo es lo que puede medirse y asegurarse; incertidumbre es lo que no puede medirse bien ni cubrirse con pólizas. Y sostuvo algo más: el empresario es quien decide precisamente en ese territorio incierto y asume las consecuencias.

Quisimos comprobar si esa idea sigue viva en la práctica. Con estudiantes de Pensamiento Empresarial (Licenciatura en Innovación Empresarial, Universidad del Caribe) realizamos un ejercicio de campo con pymes de Cancún. Entrevistamos dueños y gerentes con un guion semiestructurado: decisiones recientes sin información suficiente, formas de “amarrar” costos con terceros, ventas de prueba antes de invertir y ajustes rápidos a partir de lo aprendido.

¿Qué vimos en Cancún?

Primero, mucha incertidumbre verdadera en el día a día. Varios negocios no pueden anticipar la afluencia con precisión (el turismo cambia, el clima pesa, el sargazo altera planes) y los precios de insumos (pescado, café, gas) se mueven de forma difícil de prever. En ese contexto, no hay modelos que resuelvan todo; aparece el juicio: la experiencia del dueño, su lectura del barrio, del horario, del cliente que llega o no llega.

Segundo, el residuo (la ganancia o la pérdida) suele quedar del lado del empresario. Si un día flojo no cubre costos, él o ella absorbe el golpe; si la apuesta sale bien, recoge el excedente. Al mismo tiempo, muchos dan certeza a terceros: salarios fijos a su personal, rentas pactadas, condiciones claras para proveedores. Es una imagen muy knightiana: convertir en contratos ciertos lo que rodea al negocio y quedarse con la incertidumbre que no se puede asegurar.

Tercero, abundan las pruebas pequeñas antes de invertir. Vimos casos que empezaron vendiendo desde casa, en ferias o con equipo alquilado por horas, y solo después abrieron un local o compraron maquinaria. Esa secuencia: probar, medir, ajustar, recién entonces comprometer capital, reduce errores costosos y acelera el aprendizaje.

Cuarto, hay ajustes frecuentes y rápidos. Menús que cambian cada semana, sustitución de ingredientes cuando sube un precio, horarios que se mueven con el calor o con la llegada de vuelos, promociones que se activan y desactivan según la respuesta del público. No es improvisación: es una forma de gestión que reconoce la volatilidad del destino y actúa en ciclos cortos.

¿Sigue vigente Knight?

A la luz de estas observaciones, sí. En las pymes que escuchamos aparece, con naturalidad, la función empresarial que Knight describió hace un siglo: decidir sin probabilidades confiables, asumir la responsabilidad, proteger a quienes rodean al negocio mediante contratos y aprender vendiendo. La ganancia no viene de controlar todas las variables, sino de tomar decisiones sensatas bajo incertidumbre.

Este trabajo de aula nos permitió conectar teoría y territorio. Celebrar a Knight no es solo recordar un aniversario: es mirar de cerca cómo se emprende en Cancún hoy. En medio de sargazo, temporadas irregulares y plataformas cambiantes, el juicio del empresario local (su capacidad para leer señales, ajustar a tiempo y hacerse cargo) sigue siendo un motor silencioso de la economía de la ciudad.

*Profesor-Investigador, Departamento de Economía y Negocios, Universidad del Caribe

Leer más